La Unión Tranviarios Automotor ( UTA) que lidera Roberto Fernández decidió levantar la huelga que por 24 horas iba a desarrollar este viernes en el interior del país.

El conflicto en esta oportunidad es la negativa empresaria a replicar la mejora paritaria 2021 de los conductores de corta y media distancia que se pactó para los choferes del AMBA.

"Habiéndose convocado a audiencias para el martes 8 de junio a fin de resolver los pedidos sindicales, se ha resuelto el otorgamiento de un último plazo de espera hasta la referida audiencia", resume un comunicado de esa unión tranviaria que fue enviado a algunos medios periodísticos.

"Asimismo en atención a la aproximación de fechas de percepción de los salarios de mayo, se deja a salvo el ejercicio de retención de labores por eventuales falta de pago en los salarios", completa el texto que en la ocasión no lleva la firma de Fernández sino que está rubricado por el “Consejo Directivo Nacional”.

Como informó BAE Negocios la cámara empresaria Fatap fijó postura en cuanto a que no abonará el incremento salarial, acordado para hacerse efectivo por un cuatrimestre, en relación a la mejora del básico que llegará, en noviembre del corriente, a $90.000.

La disputa de fondo va más allá de la mejora de sueldos, según dejaron en claro las patronales por medio de una solicitada esta semana, exigen una modificación de los subsidios estatales a ese núcleo de empresas privadas a cargo del transporte público de pasajeros.

Incluso los empresarios dejaron entrever que están dadas las condiciones para el despido de 30.000 trabajadores, argumentando que la merma de usuarios en pandemia hace inviable la prestación.

Desde la oposición a la cúpula de la UTA, tanto los Choferes Autoconvocados como la Agrupación Juan Manuel Palacios aseguran que el sindicato “no discute salarios sino que presiona para lograr ás subsidios a las empresas”, estros severos cuestionamientos a dicha conducción.

Luz, cámara

En cuanto a temas vinculados a la inseguridad, paralelos a la mejora de salarios no concretada para todo el país, se dispuso en las últimas horas que las unidades de transporte público de pasajeros deberán contar con cámaras de seguridad en la provincia de Buenos Aires.

El subsecretario de Transporte bonaerense Alejo Supply, firmó una resolución para instalar esas cámaras en los colectivos, acompañado por el ministro de Seguridad, Sergio Berni, y el sindicalista de la UTA Roberto Fernández.

Los dispositivos serán conectados a un centro de monitoreo operado por personal del 911, que ante situación de emergencia darán aviso al personal más próximo para asistir al chofer y los usuarios.