Los centros turísticos de La Patagonia y la costa atlántica fueron los lugares más elegidos por la dirigencia argentina para pasar algunos días de vacaciones, aunque este año el descanso se alteró por el clima político con vistas a las elecciones provinciales y nacionales..

El presidente Mauricio Macri pasó sus vacaciones en el country Cumelén, en Villa La Angostura, donde alternó sus paseos por la costa del lago Nahuel Huapi con reuniones de trabajo y la visita de varios mandatarios provinciales de Cambiemos.

Macri también aprovechó su estadía en Villa la Angostura ( Neuquén) para viajar por primera vez en su gestión a la provincia de Santa Cruz y a Tierra del Fuego, y también pasó por Chubut y Río Negro, donde se reunió con los mandatarios provinciales.

Para sus vacaciones, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, eligió descansar en la residencia oficial de Chapadmalal. En tanto que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, dedicó el mes de enero a viajar a provincias como Corrientes, Santa Fe y Misiones.

Por su parte, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, viajó poco antes del 24 de diciembre para pasar la Navidad, su cumpleaños número 62 (el 26 de diciembre) y Año Nuevo en la casa de una amiga en Uruguay. Luego se refugió en su casa de Exaltación de la Cruz.

Otro de los dirigentes que usó las vacaciones de verano para mantener reuniones políticas fue el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien en su casa de Cariló, recibió a varios referentes como el senador Miguel Pichetto y el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz.

En una nueva modalidad de campaña, Massa, en tanto, aprovechó enero para realizar recorridas en su auto por la costa atlántica, Chascomús, y las provincias de Corrientes, Córdoba, Mendoza y Salta.