El eje económico del debate presidencial centró su atención en la crisis actual por la que atraviesa el país. Mientras el presidente Mauricio Macri buscó conseguir respaldo a partir de la "consolidación" del modelo para lograr el crecimiento, los otros candidatos dejaron claro que las consecuencias de la combinación de recesión, la inflación y el endeudamiento desactivó una resolución urgente del problema. El contrapunto llegó en el tema energético con la dolarización de los costos.

Macri inició el debate con una autocrítica: "Sé que hay muchos que están enojados con la situación económica y los comprendo, pero viene otra etapa porque generamos la base para un futuro con crecimiento", sostuvo. Con esa postura buscó poner el eje del debate económico en los conflictos a resolver hacia adelante y esquivar uno de los temas que más lo afectó en el primer debate presidencial que se realizó en Rosario.

En el medio, el candidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, dijo que "los errores que no se reconocen, se repiten", y se lamentó: "cada 15 años tenemos una crisis". Y fue mucho más contundente al señalar que "nadie tiene resultado para esta situación de ocho años de estancamiento", en una crítica que buscó romper la grieta.

Sin ser el centro de la discusión, Lavagna buscó poner en valor su calidad de economista. En ese sentido, dijo que empleo producción e infraestructura son "capítulos desafiantes" de los próximos tiempos en la Argentina, aunque aclaró que "ninguno de los tres tiene viabilidad en un modelo económico como el actual" y prometió fomentar un programa de empleo para crear dos millones de puestos de trabajo en cuatro años de gobierno.

Además, se mostró partidario de "créditos que permitan restituir la producción", "una economía en marcha es la única manera de estabilizar la única discusión que vale la pena es ver cómo se reactivan las fabricas y se crea empleo".

Por su parte, el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, se apoyó en la crisis macroeconómica. Básicamente, asoció el cierre de las pymes con la caída de los puestos de trabajo, al señalar que durante los "tiempos de Macri" cerraron 43 pymes por día y abogó para que esas empresas "dejen de pagar tarifas dolarizadas que solo benefician a los amigos del Presidente, no a los que producen".

Macri cruzó a Fernández al sostener que en materia energética durante su gestión se volvió a exportar gas hacia Chile y dijo: "espero que lo cuidemos". Lo que generó la reacción del candidato peronista: "en materia energética los beneficiados fueron sus amigos, Presidente".

En cuanto al crédito a la vivienda, los dos principales contrincantes plantearon propuestas que hasta ahora no se habían dado a conocer. El primero en sorprender fue Fernández, que prometió "créditos para que los sectores medios puedan tener su primera casa". En tanto, Macri no se quedó atrás y anunció que "a partir de enero los UVA se van a ajustar por salarios y no más por inflación".

Lavagna lo festejó: "me pongo contento". Es que su espacio lo reclama desde que se lanzó ese sistema. El ex ministro de economía también pidió "recobrar un Fonavi fuerte". Por su parte, Del Caño los consideró "una estafa".

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