La defensa de Agustina Díaz, una de las detenidas por el intento de asesinato a Cristina Fernández de Kirchner el pasado 1 de septiembre, exigió ante el Tribunal de Apelaciones su excarcelación. La querella de la vicepresidenta rechazó este pedido.

La petición que realizó la defensa de la detenida, encabezada por Javier Molina, se fundamenta en que no hay riesgo de obstrucción de la pesquisa, que la joven tiene arraigo en el país y no hay peligro de fuga. Al mismo tiempo, le pidió a la Cámara Federal porteña que le conceda la prisión domiciliaria morigerada y colocación de tobillera electrónica, es decir, mantener a la imputada en contacto con la vida en comunidad.

Los camaristas de la sala I Leopoldo Bruglia, Pablo Beruzzi y Mariano Llorens convocaron a una audiencia para revisar la negativa de excarcelación resuelta por la jueza del caso, María Eugenia Capuchetti. La audiencia está fijada para el martes de la semana próxima, donde la Cámara escuchará la defensa de otro de los detenidos en la causa, Gabriel Carrizo. 

A la audiencia también concurrirán los representantes de la querella de la vicepresidenta , Marcos Aldazabal y José Manuel Ubeira. 

Chats que comprometen a Agustina Díaz

La defensa de Agustina Díaz solicitó la ampliación indagatoria para desmentir su vinculación con el hecho, no solo en cuanto a su presencia en el lugar, sino también respecto de los chats.

"Mandé a matar a Cristina; no salió porque se metió para adentro" , es el mensaje que más la compromete. No obstante, la defensa sostuvo que el contenido de esos chats "fueron sacados de contexto".

"Matá a quien vos quieras y ocultá las huellas", escribió Díaz, según recordó la querella de Cristina Kirchner al repasar los mensajes que Díaz le envió a Brenda Uliarte, su amiga ya procesada como presunta coautora del atentado junto al también detenido Fernando Sabag Montiel, portador del arma con la que intentó asesinar a Fernández de Kirchner.

Tras convertirse en la cuarta detenida, la joven acusó a su amiga Brenda Uliarte de ser "fabuladora", "fantasiosa" y "delirante". Además, asegúrese de que no se tomaron en serio las amenazas de asesinato.

La querella de Cristina rechazó el pedido

Por su parte, la querella de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió hoy a la Cámara Federal porteña que niegue la excarcelación a Agustina Díaz y advirtió que sería "enormemente dañino" liberarla en este momento, cuando aún se investiga su posible "participación criminal" en el hecho.

"Si en este momento es excarcelada sería enormemente dañino para una investigación de esta relevancia", sostuvo el abogado Marcos Aldazabal al exponer de manera oral en una audiencia presencial ante los camaristas Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens.

El letrado apoderado de la Vicepresidenta dijo que "la participación criminal" de Díaz "puede surgir de mensajes anteriores al hecho dónde ofrece consejos" a Brenda Uliarte. "Puede que haya prueba que ella conoce y nosotros aún no", agregó además Aldazabal y recordó que la joven de 21 años instó a Uliarte a borrar mensajes, entre otros consejos que le daba en sus intercambios.

También evaluó la posible existencia de conversaciones "que hayan ido más allá" y podrían "mostrar alguna participación en la preparación del atentado o directamente partícipe", algo que se irá dilucidando con prueba aún pendiente, sostuvo.

Díaz amplió ayer su declaración indagatoria en el juzgado de María Eugenia Capuchetti y en ese trámite se la imputó por haber intervenido "activamente en la planificación del suceso", según el texto al que tuvo acceso Télam.

Para ello mantuvo "numerosas conversaciones con Brenda Elizabeth Uliarte en las cuales establecieron el modo de cometer el hecho, dándole consejos y advirtiendo de los peligros que pudieran aparecer y brindó su cooperación con posterioridad al mismo, a partir de promesa anterior, a fin que dicho plan no quede al descubierto", según la imputación que se le leyó ayer a la acusada en el juzgado.

A media mañana de hoy, la querella de la Vicepresidenta se presentó en los tribunales federales de Retiro para exponer de manera oral ante los jueces, que deben decidir si confirman la decisión de la jueza Capuchetti, quien rechazó excarcelar a Diaz.

Aldazabal recordó los mensajes que intercambiaron Diaz y Uliarte de manera previa y posterior al intento de homicidio de la Vicepresidenta el 1 de septiembre y entendió que su contenido "da por tierra con todos los argumentos de la defensa referidos a que Agustina Díaz no sabía lo que estaba pasando".

"Acá no tienen nada que hacer el principio de inocencia y que tenga arraigo", agregó el letrado que actúa junto a su colega José Manuel Ubeira.

Uliarte "le venía diciendo 'voy a matar a Cristina'", analizó la querella en base a estos mensajes que fueron obtenidos de los teléfonos celulares peritados en la investigación. "El contenido de los mensajes es un riesgo procesal en sí mismo", remarcó Aldazábal.

Al respecto recordó mensajes entre Díaz y Uliarte en junio último donde esta última le mandó una foto de ella con un arma y luego la borró. Díaz, agendada por Uliarte como "amor de mi vida", "se ríe" y "le dice que llegó a ver la foto" Uliarte "le dice que es el fierro de un amigo" y que no diga "nada".

Esto fue "dos meses y medio antes. Ella sabía que Uliarte tenía una pistola", remarcó Aldazábal.
"Otro día le dice 'voy con el fierro y le pego un tiro a Cristina. Estuve practicando tiro, se usar un fierro", recordó el abogado sobre los dichos de Uliarte a Diaz.

Además repasó las respuestas de Díaz, como la que brindó el 27 de agosto (cuatro días antes del intento de magnicidio), cuando le contestó a Uliarte: "Matá a quien vos quieras y ocultá huellas".

También recordó mensajes la mañana posterior al fallido intento de asesinato cometido por el otro detenido en la causa, Fernando Sabag Montiel, que mostraron que Díaz "sabía algo antes" porque le preguntaba a Brenda por qué el acusado "no había practicado".

Por otro lado, los detenidos y ya procesados con prisión preventiva como coautores del atentado Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte no apelaron sus procesamientos por lo cual una vez que considere terminada la investigación la jueza Capuchetti podrá iniciar los trámites para el envío a juicio oral. La magistrada tiene ahora que resolver las situaciones procesales de Díaz y Carrizo en este expediente.