Si de brechas salariales se trata el problema en Argentina tiene un común denominador federal la cuestión de género. Un informe reveló que las mujeres profesionales en Córdoba ganan hasta un 42% menos que los hombres en el sector privado.

Si bien tal diferencia se reduce a 13% en ocupaciones formales del sector público, se amplía hasta el 42% en trabajos informales. Vale acotar que BAE Negocios publicó semanas atrás un informe privado donde sobre 338 empresas consultadas, el 81% se pronunció por la no existencia de diferencias de género a la hora de abonar sueldos a hombres y mujeres por la misma responsabilidad (Ver notas relacionadas)

“Condiciones de trabajo y vida cotidiana en profesionales de la provincia de Córdoba”, se titula el relevamiento que publicaron la Federación de Profesionales de Córdoba (Fepuc), la Facultad de Ciencias Sociales (FCS-UNC) y la Asociación de los Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba (Adiuc), allí fueron encuestados 2.800 profesionales.

El promedio salarial que reveló para mujeres ese trabajo fue de $69.977 a noviembre 2020 y el de los hombres $102.276, que graficó una brecha del 32%.

Con la evaluación realizada a fines del año pasado se abarcó también la percepción de violencia o discriminación en el ámbito laboral y trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.

Opiniones sobre datos

El 81% de las empresas en el país no aprecian una brecha salarial de género

“La brecha de ingresos detectada en el sector privado reafirma la necesidad de dar fin a la actual desregulación de los honorarios profesionales en Córdoba, la cual dio paso a un escenario fértil para mayores desigualdades en perjuicio de las mujeres”, subrayó Nora Vilches, presidenta de la Fepuc.

La encuesta confirmó que el empleo público formal es por naturaleza igualador, dado que permite acercar las condiciones del empleo femenino a las del masculino, en particular en cuanto a ingresos. Allí la brecha es del 13%, mientras que en el tercer sector es del 20%. Otra fuente de diferencias son las categorías de ocupación. Los profesionales independientes o aquellos que trabajan bajo contratos de locación de servicio reflejan las mayores disparidades de ingresos entre géneros, en un promedio del 40%.

Los empleos en relación de dependencia cuentan con mejor acceso a una remuneración equivalente, si bien registran diferencias de más del 20% en perjuicio de las mujeres, definió el estudio.

Volver a empezar

Para revertir este escenario la Fepuc propuso recuperar la regulación de los honorarios en Córdoba. Bajo la premisa “la institucionalidad o la regulación del vínculo laboral reduce la brecha de ingreso”, hacen foco en las mujeres profesionales que trabajan en relación de dependencia, vinculadas al sector público, o en universidades, quienes logran ingresos más cercanos a los hombres.

En la información que brindó el portal www.enredacción.com.ar también se detalla las horas que profesionales de Córdoba dedican al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Limpieza de casas, compra y preparación de alimentos le demandan a las mujeres un 20% más de tiempo que a los profesionales masculinos.

Con relación al cuidado de niño/as, adolescentes, adultos mayores, personas en condiciones de discapacidad y otros, la diferencia se duplicó respecto a la estadística anterior, superando en un 42% el tiempo que los hombres dedican a estas tareas.

Violencia

La encuesta abarcó la percepción de violencia y discriminación en los lugares de trabajo por razones. La respuesta de 7 de cada 10 (71%), hombres y mujeres consultados, indicaron haber presenciado o sufrido al menos una situación de este tipo. “Estas diferencias se profundizan según los géneros. Mientras más del 75% de las mujeres declaran haber estado expuestas a una experiencia de este tipo, el 64% de los hombres identificaron estas situaciones”, advierte el estudio.

Las causas más generalizadas (50%) como fuente de discriminación o violencia por razones sexo-genéricas revelan “situación de ridiculización o no otorgamiento de importancia” a los reclamos de mujeres. La falta de reconocimiento y crédito de labor es la segunda causa más frecuente, indicada por más del 45% de los profesionales. La misma frecuencia se observa ensituaciones asociadas a comentarios ofensivos hacia una trabajadora”.