En el marco de la causa que investiga el presunto espionaje ilegal por parte de la Agencia Federal de Inteligencia ( AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri, la fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona rechazó el pedido que hizo en su contra Silvia Majdalani, una de las imputadas, para que la aparten.

Majdalani, quien fue subdirectora de la AFi durante el gobierno pasado, recusó y pidió apartar a Incardona, que está a cargo del caso de espionaje ilegal al Instituto Patria y a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al considerar que puede haber una pérdida de imparcialidad en su participación en el proceso legal.

La dirigente del PRO había recusado a la fiscal al considerar que ella tomó conocimiento de las tareas de inteligencia que se hicieron sobre el Instituto Patria y el departamento de la actual vicepresidenta a mediados del 2018 y que en su momento no formuló denuncia alguna: ante esa situación, Majdalani había advertido una supuesta falta de imparcialidad.

El juez federal de Lomas de Zamora Juan Pablo Augé está en condiciones de resolver la situación procesal de Majdalani y del exdirector de la AFI Gustavo Arribas luego de haberlos indagado la semana pasada.

Augé e Incardona son, respectivamente, el juez y la fiscal a cargo de la causa sobre el espionaje ilegal mencionado, pero también cumplen esos roles en el caso de espionaje a periodistas, empresarios y políticos por parte de la AFI y distintos funcionarios del gobierno pasado. De esta forma, tienen en sus manos los dos expedientes abiertos en los Tribunales de Lomas de Zamora por espionaje durante el macrismo.

Majdalani y Arribas fueron imputados por espionaje que ambos aseguran haber realizado en un marco legal, según sus declaraciones indagatorias, ya que justifican que se trató de tareas de inteligencia avaladas por la decisión del juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena (el anterior encargado de la causa) para prevenir atentados en la previa a la cumbre del G20 que se realizó en la Ciudad de Buenos Aires.

La Justicia sospecha que las tareas de prevención no eran tales sino que era un argumento para emprender espionaje ilegal sobre la entonces senadora nacional, sobre quien Majdalani aseguró que en su momento pensaron que podía ser víctima de eventuales hechos "antisistémicos", y por eso la espiaron.