En suelo porteño, la Constitución exige superar el 50% de los votos para ganar en primera vuelta, un objetivo que parece complicado de alcanzar.

En 2015 Rodríguez Larreta derrotó a Martín Lousteau en segunda vuelta (51,64% a 48,36%, tras haberle sacado más de 20 puntos de diferencia en la primera (45,56% a 25,47%). Esta vez, Lousteau estará del lado de Cambiemos.