El liderazgo no deseable de poseer los salarios con mayor deterioro desde 2015 es patrimonio de los trabajadores estatales. Desde octubre de 2015 al mismo mes del corriente, el retroceso de tales haberes alcanzó el 20,2% contra el 9,9% del sector privado.

Así se desprende del último informe que realizó el Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma, cuyo coordinador, Luis Campos, le remarcó a BAE Negocios que sin una reapertura tonificada y amplia de las paritarias el registró se consolidará “como el mayor retroceso de los salarios de convenio desde 2002 a la fecha”. Otros economistas que asesoran a sindicatos y de diferentes escuelas de la economía que conviven en el PJ, coinciden en que esos datos configuran “uno de los peores espejos donde se refleja la cara del modelo vigente”.

En comparación con el cuarto trimestre de 2015 los sueldos de convenio cayeron en términos reales entre el 13 y el 15% tal el caso de los trabajadores de comercio y sanidad, el 25% para los textiles y la administración pública mientras que alimentación, metalurgia y camioneros perdieron casi el 20%. Para los mismos cuatro meses pero del presente año la caída fue entre el 10% en comercio y sanidad, 17 puntos respecto de los empleados de alimentación y administración estatal y la franja intermedia encuentra a los camioneros y metalúrticos en una corrosión cercana al 15%.

Campos subrayó que el fenómeno “tobogán” de los sueldos ha sido característica distintiva del modelo económico de la administración Cambiemos. Empero en esa constante, a consideración del coordinador de la CTAA se pueden distinguir con claridad tres momentos claves. “Hubo una primera etapa de ajuste en el primer semestre de 2016, un tramo de estancamiento relativo a medidados de 2016 y las elecciones de octubre del año pasado como también una nueva fase de caída desde noviembre de 2017”.

Para los datos ofrecidos por el observatorio de la central obrera, se aclara que los mismos no incluyen el impacto de la inflación de agosto y octubre, que descuentan tendrá un impacto del 15%. Más allá de que durante esos meses se hicieron efectivos los incrementos salariales producto de las paritarias acordadas antes que las tormentas tomaran dimensión de tornados en secuencia, donde los sueldos, sobre todo de administraciones públicas estatales, provinciales y comunales fueron “goleados” por la dinámica de inflación y recesión, proceso este con final abierto e incierto.

En su informe el observatorio también reseña que aquellas paritarias negociadas bajo el techo del 15% a comienzos de año sólo se destacan por la “ineficacia” para remediar en parte la pérdida de poder adquisitivo en el escenario de inflación. “Evidencia de por sí el fracaso de la política oficial para contener o disminuir en alguna medida el incremento sostenido de los precios y sus consecuencias cíclicas en la historia económica del país”, reseñaron desde la CTAA.

Incluso Campos destacó que la interpretación se basa en datos duros y no subjetividades ya que la negociación salarial de este año se ubicó en línea con las ya fenecidas metas de inflación fijadas en diciembre del año pasado durante una conferencia de prensa donde las autoridades económicas del país esbozaron un escenario que jamás llegó a concretarse.