El interés en acceder al empleo en el sector público se mantiene con predominio en la preferencia de argentinos frente a la misma alternativa de ingreso al sector privado.

El fenómeno se aprecia no sólo en los sectores sociales más bajos de acuerdo a un estudio privado. Sin menoscabar que incluyendo tanto la pandemia como las PASO "se percibe en el país incertidumbre, críticas y presión sobre las instituciones estatales", el Centro de Estudios en Comunicación Aplicada (Cecap), de la Universidad Austral, concluyó en que “el Estado continúa siendo el sector elegido por los argentinos para trabajar”, al presentar un sondeo.

Hace 4 años

Ese estudio, que se realizó en 2017 por primera vez y este año presenta su tercera edición, confirmó una tendencia en alza: “A la hora de elegir entre un empleo público y uno privado -a igualdad de condiciones-, el 62% optó por el público, mientras que el 34% lo haría por el empleo privado”.

Desde esa universidad destacaron a BAE Negocios que el Cecap desarrolló su investigación a través de grupos focales y encuestas telefónicas- sobre cuál es la preferencia social respecto al empleo y otras áreas vinculadas al rol del Estado.

La serie histórica, a cargo de los investigadores Juan Pablo Cannata, Augusto Reina y Máximo Reina, verificó que los resultados del primer informe se consolidaron al cabo de 4 años. Ante la pregunta: "¿Qué elegirías si tuvieras dos propuestas de trabajo iguales, una del sector privado y otra del público?", la mayoría de los entrevistados optó por el trabajo estatal.

El Cecap subrayó también que los cruces por edad, las preferencias sobre el Estado, versus al empleo privado se potencian entre los más jóvenes (18 a 29 años), llegando al 66%.

Con respecto al nivel socioeconómico, las preferencias sobre el empleo público son mayoritarias en los segmentos más bajos y esta tendencia disminuye para niveles con mejor ingreso. “Aun así, el sector socioeconómico más alto sigue teniendo una clara preferencia por las acciones estatales, 52%”, explicaron desde la Universidad Austral.

El paper concluyó que pese a las diferentes crisis que experimenta el país, las dos más recientes la anterior a la pandemia y la actual crisis Covid, “la estabilidad del empleo público” se destaca frente “a la incertidumbre que genera el empleo privado en cuanto a garantizar la permanencia laboral”, léase mayor protección para trabajadores y trabajadoras.

El Cecap subrayó también la ausencia de vinculaciones entre Estado y funcionarios o dirigentes políticos: “Solo pocos comentarios redundan alrededor de la importancia de contactos a la hora de ingresar al Estado como trabajador. Hay una escisión entre cargos políticos y empleo público”.

Entre las pocas “asociaciones positivas” del empleo privado aparecen el progreso y las oportunidades. “Los argumentos exponen que el esfuerzo y la eficiencia son mejor evaluados en el empleo privado que en el público”.

Empresarios bajo el zoom

Al igual que en el primer relevamiento de 2017 no aparece la imagen de empresario como “inversor, desarrollador de oportunidades, generador de valor social, ni pagador de impuestos. El empresario es un maximizador privado sin responsabilidad social ni solidaridad”, recalcaron.

Los últimos estudios fueron realizados durante los primeros 100 días de la cuarentena, de allí que el ASPO ingresó como variable “que reforzó las visiones y las ideas expresadas en relación al empleo público y privado, acrecentando el valor positivo de lo público”.

En cuanto a conclusiones sobre el muestreo los investigadores opinaron que la pandemia y sus restricciones “pusieron al Estado en el centro de todas las actividades”.