Una tarjeta inteligente para comprar alimentos, destinada a madres de niños menores de 6 años y referentes de comedores populares; un seguimiento de la calidad de los productos comprados para fortalecer una política nutricional y la eliminación del IVA a productos de la canasta básica, pero sólo para sectores vulnerables, forman parte de las primeras medidas del plan nacional contra el hambre que diseña el presidente electo, Alberto Fernández.

El plan contempla, además, el apoyo a las producciones regionales y a los movimientos sociales.

Estos serán los ejes del trabajo de Daniel Arroyo, presentado hoy como futuro ministro de Desarrollo Social por el presidente electo.

"En un país que produce alimentos, comer es un derecho. Es una regla, no es un debate", dijo a Télam el flamente funcionario. Además, anticipó que se va a implementar una tarjeta de alimentos "para orientar y acompañar a las madres de hijos menores de 6 años".

"Estamos yendo a una generación de chicos petisos y obesos porque están basando su dieta en fideos, harinas y arroz. El problema de malnutrición es grave", añadió Arroyo.

Sobre el Plan contra el Hambre especificó que se va a concretar "de abajo hacia arriba". Y consideró que "el apoyo a las producciones y comercios regionales es central".

"Hoy no hay otra opción que el diálogo, porque tenemos que establecer acuerdos mínimos", analizó el futuro ministro.

"La gente se endeudó y dejó de comprar alimentos, algo que es vergonzoso", agregó.

También señaló que "los movimientos sociales son parte de la solución en la Argentina".

Arroyo, abogado y especialista en políticas públicas ocupará la cartera de Desarrollo Social , luego de la asunción como presidente de Fernández.

Cómo funcionará la tarjeta de alimentos

El programa llevará como nombre "Argentina contra el hambre".

"Vamos a implementar una tarjeta de alimentos, que no permite extraer dinero sino comprar alimentos, se carga y se compra", explicó Arroyo hace unos días, y precisó que "la tarjeta de alimentos va a ser monitoreada para tener registro de los productos que se compran, así un conjunto de nutricionistas podrá orientar y mejorar la calidad de lo que consumen los chicos, ya que hoy existe el problema de la malnutrición".

Entre otras precisiones, el legislador dijo además que "el monto de la tarjeta se va a definir más cerca del 10 de diciembre", y aclaró que "el puntero político no va a poder darla porque la tarjeta la va a otorgar el banco público".

También precisó que, en una primera etapa, la tarjeta se entregará aproximadamente a 2 millones de beneficiarios en todo el país -actualmente 8 millones de personas reciben asistencia alimentaria- y que "las escuelas cumplirán un rol clave" en el programa contra el hambre.

Arroyo indicó también que los fondos para esta nueva ayuda "se reorganizarán de partidas que ya existen: este año se destinaron para ello 27 mil millones, y para el año que viene están previstos 40.000 millones, que se reasignarán sin tener un pacto fiscal ni cobrando un nuevo impuesto".

De esta manera, buscan cumplir con lo dispuesto en la ley de emergencia alimentaria, que fue prorrogada recientemente hasta 2022, un reclamo que vienen sosteniendo las organizaciones sociales.

La tarjeta se entregará también a referentes de comedores populares, "con un monto un poco mayor, y lo que compren también será codificado y monitoreado para acompañar una política nutricional", amplió en declaraciones a radio Nacional.