Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) desembarcará en Buenos Aires el próximo lunes para analizar las cuentas fiscales del país, además de reunirse con funcionarios y representantes del sector privado, en una revisión rutinaria de la economía en el marco del Artículo IV del organismo de crédito.

En su último informe, el FMI exigió más ajuste y advirtió por la política monetaria contractiva

La misión, adelantada por BAE Negocios en su edición del 5 de octubre, estará encabezada por el encargado del FMI para la Argentina, Roberto Cardarelli, quien junto a un grupo de técnicos estará en el país durante unas dos semanas, según informaron fuentes del organismo con sede en Washington.

En septiembre del año pasado el FMI realizó su primera visita de consulta del Artículo IV en 10 años en una década.

El grupo encabezado por Cardarelli mantendrá reuniones con distintos funcionarios del Gobierno, entre ellos, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, su par de Finanzas, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, entre otros funcionarios, como así también con representantes del sector privado y de consultoras económicas.

A comienzos de octubre el FMI publicó su visión sobre la economía argentina en el marco de los informes ‘Perspectivas Económicas Mundiales 2018’ y ‘Perspectivas Económicas Regionales 2018’, en los cuales exigía al Gobierno -a modo de recomendación- acelerar el ajuste al país y advertía sobre los efectos sobre el crecimiento económico de un endurecimiento de la política monetaria.

En rigor, en esos documentos el organismo consideró que “sería crítico cumplir con el objetivo anunciado de recortar el déficit fiscal federal primario en 2 puntos porcentuales en 2018 y19”, y “se espera que la inflación continúe desacelerándose, si bien a un ritmo más lento que el que es necesario para cumplir las metas de inflación”.

Además, advirtió sobre “una mayor inercia en la evolución de los salarios y los precios o un endurecimiento de las condiciones financieras externas, o ambos factores, podrían exigir orientaciones de política fiscal y monetaria más restrictivas que podrían entorpecer la reactivación económica”.

Durante diez años, entre 2006 y 2016, el Fondo Monetario no realizó esta revisión de los datos económicos por una negativa del gobierno de Néstor Kirchner primero y de su esposa y sucesora, Cristina Fernández de Kirchner, después.