La suba de Ganancias a grandes empresas genera rechazos en Juntos por el Cambio
El proyecto que presentó el Ejecutivo nacional la semana pasada para modificar el esquema de las alícuotas del impuesto para las sociedades todavía no se debate en comisiones, sin embargo desde el interbloque opositor ya cuestionan el texto. Aseguran que los incrementos del tributo se trasladarán a los consumidores y que desalentará las inversiones.
El proyecto que reforma el esquema de alícuotas del impuesto a las Ganancias para las sociedades, propuesto por el Poder Ejecutivo nacional, ya cosecha rechazos entre los diputados de Juntos por el Cambio. Aunque el debate todavía no llegó a las comisiones, desde el interbloque opositor advierten que la suba de impuestos a empresas podría terminar "recayendo" en los consumidores, a la vez que sostienen que desalienta las inversiones.
Por el momento, todas las energías están puestas en la iniciativa que sube el mínimo no imponible de Ganancias a $150 mil para los asalariados, que se está tratando en el plenario de comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación Laboral. Sobre este tema, en la coalición opositora hay cierto consenso respecto a que es preciso apoyar, al menos en el recinto, el texto que impulsa el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, aún si no se consigue introducir ninguna de las modificaciones que vienen reclamando. Muy distinta es la situación con el proyecto que establece una nueva estructura de alícuotas escalonadas con tres segmentos para empresas.
"Lo veo más como una señal discursiva que como una política tributaria óptima", dijo a Bae Negocios el legislador radical Alejandro Cacace. Aunque aún falta dar la discusión dentro del interbloque opositor, varios de sus integrantes creen que con el proyecto que el Ejecutivo nacional presentó el jueves pasado no se cubrirá el costo que tendrá para el fisco el nuevo piso de Ganancias dispuesto para los trabajadores en relación de dependencia, que ronda los $41.000 millones. Sin embargo, desde el gobierno de Alberto Fernández insisten en que permitirá sumar alrededor de $120.000 millones extra a la recaudación.
El texto en cuestión plantea reducir la carga de ese tributo para las pequeñas empresas, mantenerlo en su nivel actual para las compañías medianas y elevarlo para las más grandes. De esa forma, se reemplazaría la norma enviada al Congreso en diciembre último para frenar la reducción del gravamen del 30% actual al 25% que se había estipulado durante el gobierno de Cambiemos en 2017.
"Las empresas tienen capacidad de trasladar impuestos a consumidores y trabajadores, por lo cual es un error creer que al cobrarles más es a las propias empresas a las que se hace tributar", plantea Cacace, quien asegura que lo mejor es enfocarse en las personas físicas y defiende la reforma tributaria de hace cuatro años. Con ese mismo argumento, el diputado de la UCR Luis Pastori asegura que Juntos por el Cambio "no está de acuerdo" con el proyecto del oficialismo. También remarca que al subir el tributo a algunas empresas se desalienta las "inversiones".
Por el contrario, en el oficialismo afirman que la decisión del ex presidente Mauricio Macri de reducir el gravamen no sólo afectó al fisco, sino que además no fomentó las inversiones que tanto se esperaban.
En caso de que se apruebe la iniciativa, las sociedades pagarán el 25% en el caso de ganancias netas de hasta $1,3 millones. A partir de esa cifra y hasta los $2,6 millones, abonarán un 30%. Y habrá un último segmento que pagará el 35% cuando las ganancias netas estén por encima de los $2,6 millones.
Según señalan en el Gobierno, con este nuevo esquema, el 75% de las empresas abonará una alícuota de Ganancias más baja que la vigente.
En Juntos por el Cambio desconfían de que la mayoría de las sociedades vayan a pagar sólo el 25%. "Han querido dar ese tinte de diferenciar entre pequeñas y grandes empresas, pero los montos de las escalas son ínfimas. Rápidamente pagarán la alícuota máxima", advierte Cacace.

