El presidente Mauricio Macri afirmó que "no hay que frustrarse en los procesos" y, tras subrayar que "las cosas no son imposibles", destacó que "la vida no es una foto, es una película". A tan solo 14 días de finalizar su gestión al frente de la Casa Rosada, el mandatario realizó un análisis de sus momentos políticos en la entrega del premio al "Investigador de la Nación Argentina", que recibió el científico Conrado Varotto, con medalla de oro y millón de pesos incluidos.

En la ceremonia realizada en el Museo de la Casa Rosada, Macri, que intenta al mismo tiempo convencer de que su gobierno deja un gran legado e intenta posicionarse como líder de la oposición, remarcó que "el mundo alienta y espera" la "participación" de los argentinos en el desarrollo científico y tecnológico.

"Hay Varotto para rato", afirmó el presidente saliente en otro pasaje de su discurso durante el acto que contó con la presencia del secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, además de las autoridades de instituciones científicas y universidades.

Tras la distinción, Varotto afirmó que "la sociedad argentina tiene ya metido adentro, incorporado, que sin ciencia y tecnología no hay desarrollo posible para el país".

"Ya no son más tres los factores que inciden en el desarrollo de la producción: la tierra, el trabajo y el capital. Ahora es tierra, trabajo, capital y conocimiento, y creo que nuestra sociedad argentina está despegando hacia la comprensión del fenómeno del conocimiento, y se va a mover muy rápido", agregó Varotto en declaraciones a la agencia Télam.

"No siento que el premio sea mérito mío, sino mérito de todos los que trabajan en el campo científico y de la investigación", añadió al referirse a la distinción que otorga el Poder Ejecutivo Nacional a uno de los ganadores del premio "Houssay Trayectoria", y que consiste en una medalla de oro y un millón de pesos.

El "padre" del plan espacial

Varotto, inmigrante italiano nacido en Padova y que llegó a la Argentina en 1951, cursó sus estudios en la UBA, se doctoró en física en el Instituto Balseiro de Bariloche y estudió además en Estados Unidos; fue fundador del Invap, una de las empresas público-privada más exitosas de la Argentina, inspirada en el modelo de Silicon Valley.

Está considerado como el "padre" del plan espacial argentino, que impulsó desde su cargo de director ejecutivo y técnico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales ( Conae), entre 1997 y 2018, y que convirtió al país en líder regional y referente internacional en material espacial.

Durante su gestión se pusieron en órbita cuatro satélites de la serie SAC: el SAC-B (astronómico), el SAC-A (validación tecnológica), el SAC-C y el SAC-D/Aquarius (ambos de observación de la Tierra), mientras que recientemente fue lanzado el Saocom, después de haber dejado su cargo, pero en el que intervino en su desarrollo y construcción a lo largo de casi 20 años.

Entre otros cargos que figuran en su extensa trayectoria, Varotto fue director del proyecto de desarrollo de la tecnología de enriquecimiento de uranio en la planta de Pilcaniyeu, Río Negro; consultor de empresas y organismos internacionales en temas de tecnología y empresas de base tecnológica; y director nacional de Planificación, Evaluación y Control, de la Secretaría de Ciencia y Tecnología, entre 1993 y 1996.