Las calles en los alrededores del Congreso se tiñeron de verde y celeste, cuando militantes a favor y en contra de la legalización del aborto se hicieron presentes para vivir de cerca la sesión y seguir con atención la votación prevista para la madrugada.

Con los pañuelos característicos de ambos bandos colgando de mochilas, rejas y agitados a lo alto, la marea humana que desbordó la Plaza del Congreso no se dejó amilanar por el frío y la lluvia y, al igual que en la sesión de la Cámara de Diputados de junio pasado, se preparó con ropa de abrigo, paraguas y mate para montar una vigilia a la espera de la decisión final.

La plaza volvió a dividirse en dos sectores en medio de un fuerte operativo de seguridad a cargo de la Policía Federal y de la Ciudad.

"Espero que nos escuchen. Las calles no se llenan por nada, ojalá que el Senado nos escuche", decía Pilar, de 24 años y estudiante de Ciencias Veterinarias de la UBA.

Entre estudiantes universitarios, de secundario y diferentes organizaciones sociales, no pasó desapercibida Alicia Schejter, una de las cinco pioneras que en 1987 empezó a militar el lema "Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir", para lograr la legalización.

Del otro lado de la plaza, y de las vallas, el color celeste invadió en las calles sobre Entre Ríos, donde las organizaciones "provida" decidieron esperar la votación con un festival con bandas en vivo y relatos testimoniales.

Varias carpas blancas fueron instaladas en el lugar en donde se desarrollaban paneles, charlas y hasta ecografías en vivo, mientras que también colocaron dos pantallas gigantes en los cruces con Yrigoyen y con Alsina para que los manifestantes puedan seguir la sesión del Senado en vivo.

"Esperemos que el proyecto se rechace porque los votos están. Que nos escuchen y que vean toda la gente que se movilizó hasta acá de todo el país", señaló a NA Juliana Sierra de la Unidad Provida, delegación Salta.

Y agregó: "Creemos que el planteó tiene que pasar por otro lado. Se tiene que hacer otro planteo. La solución no es el aborto. Que se cumpla la educación sexual integral, pero también la educación. Creo que la educación es lamentable y por eso se llega a situaciones extremas".