Tanto de un lado como del otro de la General Paz afirman que sigue la comunicación entre la Nación y la Ciudad y también con la Provincia en medio de la cuestión sanitaria de la pandemia.

Cuando todos los días se confirma un nuevo récord de contagios, la relación con la gestión de Horacio Rodríguez Larreta empieza a tensarse por cuestiones políticas y no por decisiones de la cuarentena, donde hasta ahora parecen actuar en conjunto las tres administraciones. Las últimas encuestas a favor del jefe de gobierno porteño podrían condicionar “la amistad” con el oficialismo.

Las apreciaciones  de la Nación sobre un déficit de atención de los jubilados porteños generó la reacción de la Ciudad, pero en boca del ministro de Salud, Fernán Quiros. También se sumaron las críticas del kirchnerismo sobre el accionar policial durante una marcha por Santiago Maldonado, a la que salió a contestar el vice jefe, Diego Santilli.

El contacto de Axel Kicillof y el jefe de Gobierno porteño continua intacto, aseguran desde La Plata. No hay prevista una reunión inminente por la cuarentena, pero “el contacto en permanente, como hasta ahora”. Si bien la situación sanitaria pasa por un momento crítico por la suba de contagios, las definiciones se tomarán respecto de la ocupación de camas. “Ese es el límite para una vuelta atrás”, argumentan en el territorio bonaerense.

En el AMBA, la ocupación está en el 66,5%. El parámetro que toma la Provincia es el 75% de camas. Cuanto se llegue a ese número, evaluarán la continuidad de la cuarentena.

En el entorno de Kicillof aseguran que están más preocupados por la situación sanitaria que por los de cruces políticos con la oposición. Sin embargo hay cierto desconcierto por la última solicitada contra la reforma judicial que firmó el ex presidente, Mauricio Macri, y también Larreta.

Es demasiado compleja la situación como para detenerse en cuestiones políticas que son más tribuneras que otra cosa”, argumentan fuentes de la administración bonaerense.  “Es lógico que responda a las demandas de su electorado”, afirman sobre la firma del jefe de gobierno porteño en ese documento.

Desde el oficialismo rescatan que es bueno también que se hable de una interna opositora. Hacen referencia a si Larreta había avalado o no aparecer en el comunicado. El jefe de gobierno porteño habría reprochado a Patricia Bullrich la aparición de los nombres propios.

Por otro lado, las encuentas suman un condicionante en la relación con la oposición. Larreta aparece con mejor imagen que Alberto Fernández. El Frente de Todos cree que Juntos por el Cambio tiene una obsesión con los sondeo de opinión . “Ellos no dejan las encuestas ni para dormir”, ironizan.

Hasta ahora el jefe de Gobierno porteño eligió no responder a las críticas del Presidente. A la Ciudad no sólo la guía el olfato por las encuestas sino la posibilidad de mantener un diálogo abierto con la Casa Rosada.