Previo a la reunión de gobierno que tendrá lugar esta tarde en la Quinta de Olivos, el presidente Alberto Fernández advirtió que por el momento "no es conveniente" suspender las clases en las escuelas primarias y secundarias por el avance del coronavirus.

Además, deslizó la posibilidad de que se determine un paro de actividades para garantizar que la población pueda realizar la cuarentena recomendada, por lo que podrían implementarse una serie de "créditos muy blandos para que el que deja de producir pueda sobrevivir". En diálogo con Radio 10, adivirtió sobre el fuerte impacto que tendrá el virus sobre la economía y el panorama que analiza la administración provincial.

¿Qué pasa con las clases?

El Presidente resaltó que en la reunión que tuvo el comité del Gobierno "donde están los mayores expertos infectólogos de la argentina" se discutió la continuidad del ciclo lectivo y "todos los científicos nos dijeron que ahora no es algo conveniente suspender las clases".

Según lo que plantearon los expertos, suspender las clases "no era conveniente en la escolaridad primaria y secundaria porque el grado de infección en esos chicos es muy bajo y se recuperan con cierta facilidad", además de que "el ritmo de crecimiento de la enfermedad no lo hacía recomendable".

"Lo que más les preocupaba a ellos, es que si los padres tienen que ir a trabajar y los chicos se quedan sin clase, ¿dónde quedan los chicos? Todos sacaron la conclusión de que seguramente quedaba con los abuelos, la capa etaria más vulnerable que hay a la enfermedad", advirtió.

Por esto, planteó esperar a ver cómo evoluciona la enfermedad y evaluar la situación este domingo en una reunión que tendrá lugar a las 17, en la residencia presidencial. Allí estará el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, junto a sus ministros de Salud y Educación, ya que "es la provincia más afectada".

"Las medidas hay que tomarlas con sensatez. Es muy importante escuchar a los que saben. Por eso no quiero tomar la decisión porque a un gobernador de le ocurrió suspender las clases, más porque no encontró un acuerdo salarial con los docentes que porque le preocupa la salud de los chicos", dijo, en referencia al mandatario de Jujuy, Gerardo Morales, quien decidió poner un freno a las clases por dos semanas por el coronavirus, aún sin tener casos en la provincia. "Le viene bárbaro para resolver el problema, pero genera una psicosis social increíble", cuestionó Fernández.

Aún así, reconoció que en el caso de las escuelas privadas de la zona norte del Gran Buenos Aires "muchos han viajado al exterior" y "ahí el  riesgo existe", por lo que tendrá en cuenta el pedido que le hicieron de que tengan un tratamiento especial. "No es lo que pasa en la Villa 31", comparó.

Transporte público

Si bien no habló sobre la posibilidad de suspender el transporte público, hizo un llamado a evitar circular por la calle y tener en cuenta la dispersión del virus mediante secreciones.

"Todo lo que pueda hacer la gente por no circular es mejor que lo haga. Si se pueden quedar en su casa quédense. Si en el trabajo toleran su ausencia quédense. Todo lo que podamos hacer por no circular es mejor", pidió el Presidente.

En este sentido, remarcó que "el virus circula porque nosotros circulamos". "Si nos subimos a un transporte público y alguien estornuda o tose cerca nuestra es muy posible que el virus llegue a nosotros. Si tose y se tapa la boca con la mano y después agarra el pasamano, el virus durante 6 horas puede permanecer en ese pasamano, si alguien toca ahí es muy posible que lo contraiga. Todo lo que podamos hacer por restringir las reuniones públicas, salidas ubicas, estar en la calle, tomar transporte, ir a teatros, ir al cine, todo lo que podamos hacer, bienvenido sea", recomendó.

¿Paro de actividades?

"Estamos analizando la posibilidad de hacer un corte en algún momento para darle a la gente la posibilidad de quedarse en su casa.  Sería tomar una serie de días donde digamos 'durante este plazo todos se quedan en su casa'", deslizó Alberto Fernández.

Según contó, es una idea "avanzada" y el Gobierno está "buscando el momento" para llevarla a cabo. "Mientras el virus sea importado, si lográramos eliminarlo antes de que llegue el frío sería mejor. Sé que es difícil. Si lográramos que durante una semana entera todos se quedaran en sus casas y las calles se vaciaran... Pero hacer esto tiene consecuencias económicas", advirtió.

Impacto en la economía

El Jefe de Estado remarcó que el Gobierno no debe "dejar que se profundice la recesión" con una medida que implique frenar la actividad económica por 10 días, por lo que se tomarían medidas "compensatorias" para mitigar los efectos en el bolsillo de la gente.

"Decir que por 10 días todo el mundo se queda en la casa, lo que estás diciendo es que durante esos días cines y teatros prácticamente no van a funcionar, espectáculos deportivos ya no existen, los restaurants van a caer, las producciones, porque los que fabrican no van a tener los operarios que operen para producir. A todo eso hay que buscar mecanismos de compensación, porque esa gente no puede quedarse en su casa y no cortar", analizó.

De acuerdo a Fernández, esto está en tratativas con el ministro de Economía, Martín Guzmán. "Hay un menú y no quiero anticipar nada para no generar expectativa, pero lo que más hace falta es garantizar el salario de los que quedan en su casa por orden del Estado y garantizar créditos muy blandos para que el que deja de producir pueda sobrevivir", adelantó.

Recuperación económica

En cuanto a la renegociación de la deuda, subrayó que "la pandemia lo que cambia son las prioridades, el resto sigue funcionando". Si bien la salud y la vida de los argentinos "es prioridad número uno", el Gobierno sigue "trabajando en todo igual", por lo que con Guzmán hablará sobre "cómo estamos con el Fondo" Monetario Internacional.

"Lo único que sí ha cambiado es el escenario: era un escenario difícil pero sin enfermedades, y ahora es un escenario más difícil porque la pandemia llegó acá. Eso también nos obliga a adecuar propuestas y tiempos, porque veníamos con cierta lógica económica que en lo esencial no va a cambiar. Nos obliga a prestarle mucha atención a la situación de los que peor están, porque toda la economía se va a ralentizar y no queremos que queden más postergados los que están mal", manifestó.

Cuarentena

El Presidente volvió a arremeter contra "los irresponsables que en lugar de estar haciendo cuarentena siguen circulando porque se sienten bien". "A ellos les advierto: seremos inflexibles porque hasta acá todos los casos que tenemos son casos importados. Obviamente la gente no tiene la culpa de haber viajado pero si tiene la culpa de no haberse encerrado en su casa y preservar la salud del resto de los argentinos", enfatizó.

Sobre esta línea, aclaró que "esto no es mano dura, es protección". "Tenemos que luchar contra esas cosas. Tenemos que ser muy severos con los que no aceptan la cuarentena. Tenemos que ayudar todos a detectarlos, tenemos que ocuparnos de encerrarlos y que soporten 14 días encerrados. No es culpa nuestra, es lo que nos tocó en suerte", sostuvo.