El bloque del Frente de Todos logró aprobar en la Cámara de Senadores y convertir en ley el proyecto de moratoria ampliada, en el que se inauguran nuevos plazos de pagos, mayor cerrojo para la compra de divisas e incorporación de pymes y grandes empresas para la cancelación de pasivos. "Parte de la necesidad de ampliar la recaudación en un contexto de fuerte caída de los recursos por la pandemia de coronavirus", subrayaron desde el oficialismo. 

Con 41 votos afirmativos y 28 negativos, y tras más de 9 horas de debate, la iniciativa logró convertirse en ley. Entre los puntos que se incorporan, se destacan:

  • Establece como fecha tope el próximo 31 de octubre para la adhesión;
  • Pago de la primera cuota de las deudas reestructuradas en noviembre;
  • Tasa de interés fija del 2% mensual por seis meses;
  • Tasa variable en pesos de acuerdo a la tasa de interés BADLAR conforme al sistema de amortización francés.

Por otra parte, contempla premios para los contribuyentes cumplidores mediante el otorgamiento de exenciones impositivas en el monotributo y el Impuesto a las Ganancias.

Entre los motivos de caducidad de la moratoria, además del atraso en el cumplimiento del pago de las cuotas, se podrán acoger:

  • Las empresas de mayor tamaño que adhieran a la moratoria no podrán podrán distribuir dividendos, ni realizar operaciones con títulos para eludir la normativa cambiaria ni acceder al mercado de divisas;
  • Tanto PyMEs como empresas de mayor tamaño están alcanzadas, aunque de estas últimas se excluyeron a los bancos y a las telefónicas, por considerar que "se trata de sectores que siguen gozando de una elevada rentabilidad".
  • En tanto, las firmas del sector agropecuario, industrial, construcción, comercial, servicios y turismo podrán acogerse a los beneficios de la moratoria.
  • También quedaron fuera de la posibilidad de acceder al régimen quienes tengan activos financieros en el exterior y no repatrien por lo menos el 30% dentro de los 60 días.

La nueva ley despertó el rechazo unánime del bloque de Juntos por el Cambio, en donde acusaron al proyecto oficial de que "se esconde otro propósito" que es el de "darle un traje a medida" al empresario Cristóbal López para que "se salve" con una moratoria.

"No podemos acompañar este proyecto. No lo vamos a hacer. Creemos que una defraudación de este tamaño merece todo el peso de la ley. El dinero fue utilizado para comprar medios de comunicación. No es que no lo tenía. Nos sacó la plata a los argentinos y los usó para otra cosa", sentenció el senador Esteban Bullrich.

Por su parte, el jefe del bloque del Frente de Todos, José Mayans, defendió la moratoria ampliada y explicó que parte de la necesidad de ampliar la recaudación en un contexto de fuerte caída de los recursos por la pandemia de coronavirus.

"La expectativa que tenemos de recaudación está entre los 540.000 millones y 6000.000 millones de pesos", puntualizó.

El legislador formoseño advirtió que el déficit este 2020 "podría crecer por encima de los ocho puntos", y resaltó que "el Estado va a hacer todo el esfuerzo que pueda pero es preocupante la caída".

"Por eso es necesario esta moratoria que estamos haciendo para que el Estado pueda, además de ordenar las cuentas del sector público y privado, ver la forma de que esta emergencia que estamos pasando nos pegue lo menor posible", enfatizó.