Las mujeres que integran la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) reclamaron la urgente aplicación de la ley de cupo femenino en la CGT. "No fuimos consultadas para reformar el estatuto" de esa central, enfatizó la secretaria gremial de los Docentes Privados (Sadop) Marina Jaureguiberry.

Para las mujeres sindicalistas es "urgente la aplicación de la ley de cupo femenino" en la próxima conducción cegetista, que se definirá en noviembre en Parque Norte. Exaltaron que esa norma existe desde hace 18 años y está contemplada en el estatuto de la CGT.

Jaureguiberry que redactó el documento con Vanesa Siley (Judiciales) advirtió que la única mujer que ocupa hoy un cargo en el consejo directivo de la central es Noé Ruiz (Modelos), a cargo de la secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades.

La denuncia de la CFT se produce a horas del Comité Central Confederal que se realizará el miércoles en el salón Felipe Vallese de Azopardo al 800.

"El punto 3 del orden del día del Confederal pondrá a consideración de un Congreso General Extraordinario el tratamiento de las modificaciones del estatuto para incorporar la perspectiva de género y la creación y/o cambios de algunas secretarías”, remarcó Jaureguiberry.

Para la dirigente de Sadop, el cumplimiento de la ley de cupo femenino en asociaciones sindicales (25.674) posibilitará que la nueva conducción de la central obrera, tenga una representación femenina desde el 30% en los cargos titulares de las secretarías. “Ese piso tiene vigencia y debe ser respetado. Después, con las mujeres ya incorporadas, será posible construir la igualdad de manera colectiva y democrática", puntualizó.

Ni fotos, ni selfies

Las mujeres de la CFT también advirtieron que no les interesa "mejorar la foto sino sentarse en la mesa en la que se adoptan las decisiones". "La CGT tiene la oportunidad de resarcir esas demandas históricas”, añadió Jaureguiberry, para recordar también que las mujeres sufren menos ocupación, salario, registración y cobertura de salud.

"La unidad de la CGT necesita un programa que contenga esas demandas con las trabajadoras adentro”, remarcó y también que la próxima conducción de la central “no debe ser bipartita, ya que ello podría atentar contra su funcionamiento y generar conflictos que dificulten la operatividad necesaria de la entidad madre de los trabajadores”.