Además de ser la única provincia donde el apagón nacional y de impacto regional de energía eléctrica no marcó el domingo, Tierra del Fuego tuvo sus dimes y diretes en cuanto a la constitución de listas colectoras y la supuesta violación de la veda electoral que se convirtieron en denuncias judiciales y réplicas por parte de Unidad Fueguina y Concertación Forja, las dos principales fuerzas políticas. UF, la alianza oficialista entre el PJ y el kirchnerismo local, que impulsó la reelección de la gobernadora Rosana Bertone, impugnó los acuerdos de sumatoria de votos de Forja, que proponía a intendente de Río Grande Gustavo Melella, aunque solo en los estamentos legislativos (diputados provinciales y concejales) al entender que estaban "mal homologados" porque no indicaban el partido destinatario final de los votos.

La Junta Electoral provincial hizo lugar parcialmente a la denuncia y dispuso que las colectoras legislativas de Forja no se sumarán entre sí, salvo las que alcancen individualmente el 5% de los votos, que es el umbral fijado por ley para ingresar en el reparto de bancas.