El excandidato a la presidencia por Consenso Federal, Roberto Lavagna, difundió un duro documento de fin de año en donde instó a terminar con el "fracaso de las políticas populistas" y "reaccionar ya con algunos cambios de comportamiento", entre los que destacó la creación de trabajo privado, bajar costos del sistema político y desarmar "progresivamente los subsidios" que rigen en el Área Metropolitana de Buenos Aires. 

"Entramos en la semana final de un muy difícil 2020. La acumulación de 10 años de estancamiento, incluso retroceso económico y la pandemia, han puesto a los argentinos todos en una difícil encrucijada. El fracaso de las políticas populistas por un lado, o de ajuste por el otro, más la parálisis derivada de la pandemia, han llevado la realidad socioeconómica a niveles insostenibles como lo exponen las cifras de pobreza e indigencia, tanto del Indec como del Observatorio de la Deuda Social Argentina (de la UCA)", advirtió el exministro de Economía de Néstor Kirchner este sábado en redes sociales. 

En el texto adoptado en modo de balance anual, Lavagna enumeró 6 puntos de los cuáles consideró "necesario reaccionar ya" para lograr "algunos cambios de comportamiento".

Así el punteo se inicia con el llamado por crear "trabajo privado como objetivo central", que "incorpore a la mayoría que hoy está excluida" y "sin derecho alguno, a formas modernas de empleo".

Para ello, el excandidato al sillón de Rivadavia pidió "darle a la inversión y a la búsqueda de productividad un papel central en la solución al estancamiento y empobrecimiento de los argentinos".

En el pasaje jubilados, Lavagna consideró dar equidad al sistema previsional de quienes menos ganan haciendo ajustes diferentes a las jubilaciones y pensiones más altas, "de modo de reducir las abismales diferencias que hoy existen entre la mínima y los sistemas de privilegio".

En los items finales, el exministro de Economía cargó contra el sistema político al que llamó a "bajar los costos de funcionamiento", con la reducción de números de miembros, legislativos provinciales, consejos deliberantes. 

"El efecto no es sólo de ahorro y mejor uso de recursos, sino que ayudará a la reconciliación de la política
con los que más necesitan", explicó.

En la misma línea, instó a "evitar que el empleo público siga creciendo allí donde no debe" para poder "darle más poder a los ciudadanos y menos a las estructuras, gerenciales, sindicales y a las alianzas espurias entre el Estado y pseudo empresarios".

Finalmente el punto final estuvo reservado para la logística de subsidios a los servicios públicos: Lavagna reiteró su pedido por "desarmarlo progresivamente" que "privilegia la concentración en Capital y el Gran Buenos Aires, porque "vacía el interior del país".

La grita y la resistencia de parte de la clase dirigencial política, sindical y empresarial

En la misiva dada conocer este sábado, Roberto Lavagna también cargó contra la dirigencia política, empresarial, sindicalistos, corporaciones de la obra pública, corporaciones de la justicia, medios, intelectuales, etc... (...) que puedan a llegar a presentar resistencia, sin embargo hizo una apartado para advertir que "no son todos" ya que muchos están "hartos del estancamiento, del retroceso en el mundo, de la pobreza creciente".

En el último tramo, el exministro de Economía cuestionó: "Muchos de estos cambios los venimos proponiendo desde hace tiempo, pero la sociedad parece aturdida por los gritos de dos modelos que definimos -por consenso- como partes de “la grieta”. Para avanzar hay que identificar a quienes ya han sido incapaces, cada uno a su turno, de empezar a revertir el retroceso y encaminarnos hacia la recuperación y el crecimiento".