Finalmente las patadas al tablero electoral llegaron a la tercera vía. El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, cedió ayer a sus pretensiones de ser candidato presidencial e irá como vice de Roberto Lavagna, en un nuevo espacio llamado Consenso Federal 2030.

Ante el debilitamiento definitivo de Alternativa Federal, al aceptar Miguel Pichetto ser el compañero de fórmula de Macri, sumado al portazo de Sergio Massa, el salteño resignó incluso ir a unas PASO contra el exministro de Economía. De esta manera, habrá candidatos peronistas en las tres principales fórmulas que se enfrentarán en las próximas elecciones.

Será clave dilucidar el rol que vaya a jugar Schiaretti en el nuevo espacio

La alianza fue sellada ayer al mediodía con un cónclave entre ambos líderes en la Casa de Salta en Buenos Aires, y luego fue confirmada mediante un comunicado difundido en las redes, en el que dijeron concentrar "sus esfuerzos en la construcción de una alternativa posible a la pretendida polarización entre Macri y Cristina". Con ese mismo tono, Urtubey hizo a la tarde su primera aparición pública como candidato a vicepresidente dando un breve discurso en un acto en La Matanza, programado cuando aún pensaba ir por el premio mayor.

Humberto Tumini, líder de Libres del Sur e impulsor de la candidatura del gobernador de Salta, afirmó a BAE Negocios que "hubo siempre" negociaciones con Consenso 19, el frente que hasta ahora llevaba a Lavagna de candidato. En el entorno de Urtubey, sin embargo, admitieron que estas se aceleraron, como era inevitable, por la precipitada salida de Pichetto de Alternativa Federal el martes.

Ahora quedan varias incógnitas por resolver. La principal es qué hará Juan Schiaretti. El recientemente reelecto gobernador de Córdoba pretendía ser el gran armador que fortaleciera y liderara el peronismo antikirchnerista, pero quedó pedaleando en el aire cuando los gobernadores respaldaron la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner y luego cuando Massa comenzó a abandonar el espacio. Más aun, Schiaretti mantuvo siempre una tensa relación con Lavagna, disgustado con la constante negativa de este último de disputar unas PASO con los demás candidatos.

¿Aceptará ahora pegar sus candidatos a diputado en la boleta de Consenso Federal con el economista de presidente? Allegados a Urtubey aseguran que el cordobés "ya dijo que va a jugar en el espacio con su lista de congresistas nacionales". Sin embargo, en el entorno del senador Carlos Caserio, uno de los armadores del peronismo schiarettista en Córdoba aseveran que "aún no se sabe" qué hará el gobernador, y menos si jugará a sus legisladores dentro de la flamante alianza o no.

El otro interrogante es quién competirá por la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Aquí la clave puede ser la figura de Graciela Camaño, que ayer dejó el Frente Renovador para, aparentemente, sumarse al lavagnismo. Tumini aseguró que, aunque todavía no hubo conversaciones al respecto, Camaño podría "perfectamente" ser candidata. Aun así, un allegado a la actual diputada afirmó que se debe "descartar totalmente" esta opción. E incluso dudó de que ella se incorpore al nuevo frente, a pesar de que Lavagna afirmó en televisión que ella fue clave para conformarlo. Es que, según este hombre del entorno de la ex massista, Camaño aún no respondió qué hará: "Existe un ofrecimiento de Macri", dijo misterioso.

Graciela Camaño sonó como posible candidata a gobernadora, pero lo allegados lo descartaron

¿Qué chances reales tiene este nuevo armado con la incorporación de Urtubey? En consultor Raúl Timerman dijo a este diario que "tienen un potencial de crecimiento importante" porque "desencantados de Cambiemos que no vana a votar nunca al peronismo van a encontrar en Lavagna-Urtubey un voto útil para las PASO y la primera vuelta". "Su objetivo debería ser alcanzar un 20% en las PASO para ser competitivos en las generales", lanzó.