PARTIDOS POLÍTICOS

Ley Ómnibus: en qué consiste la reforma electoral que propone Javier Milei

Derogación de las PASO, modelo anglosajón por circunscripciones uninominales y financiamiento de privados sin límites: los principales puntos de la reforma

El presidente, Javier Milei, esta tarde envió la esperada Ley Ómnibus al Congreso en la que, además de establecer reformas impositivas y modificar el Código Penal, contempla una reforma electoral que deroga las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y modifica la representación de las provincias con un sistema de elección por circunscripciones uninominales, al estilo estadounidense, entre otros puntos.

Con el argumento de que el proyecto, denominado Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, "le devuelve la autonomía a los partidos políticos para que decidan sus candidatos a cargos nacionales de la manera que consideren más apropiada" y, de esta manera, "le quita el peso al contribuyente de tener que estar financiando de manera compulsiva la actividad política", propone derogar la ley N°26.571 de los Partidos Políticos.

La Constitución establece que los cambios en el sistema electoral deberán ser "aprobados por mayoría absoluta del total de los miembros" de las Cámaras, por lo que Milei requerirá de un amplio consenso político para llevar a cabo esta reforma. Por lo menos, necesita la aprobación de 129 diputados y 37 senadores. Con respecto de las PASO, la medida ya había sido propuesta por dirigentes de distintos partidos políticos, sin éxito.

 

Los principales puntos de la reforma electoral

Las PASO sirven para definir la candidatura presidencial de un frente electoral que tiene más de un aspirante, y quienes las critican sostienen que, no solamente conllevan un esfuerzo del votante, sino que además implican un costo económico de la actividad política, razón principal por la cual el oficialismo justifica la medida.  "Una discusión de las PASO es positiva, no sé si para eliminarla, pero para revisar cómo se instrumentan", consideró el politólogo Pablo Secchi, director de la Fundación Poder Ciudadano.

En tanto, el modelo de "circunscripciones uninominales" que reemplazaría al sistema D'Hondt, implica la eliminación de la representación proporcional en la Cámara baja con el reemplazo de una elección con un único candidato por circunscripción, en la que cada una de ellas elegiría a un único representante, por simple mayoría. "Afecta a los partidos más chicos y algunos directamente se quedan sin representación. Los ciudadanos de esos distritos no van a tener representación de minorías", advirtió Secchi, como una de las consecuencias mayores. "Otra contra muy fuerte es que se termina el cupo femenino en diputados", agregó.

Por su parte, el proyecto establece en su artículo 158: "Cada distrito se dividirá en un número de circunscripciones igual al número de diputados que se eligen. Cada elector votará solamente por una lista integrada por un candidato titular y un candidato suplente que deben ser de diferente género”.

Respecto al financiamiento, el proyecto propone derogar los montos máximos de los aportes que pueden recibir los partidos y para la campaña electoral. De esta manera, podrían recibir donaciones de privados sin límites. Además, deroga la distribución que hace la Dirección Nacional Electoral de los espacios de propaganda, por lo que ya no sería obligatoria la difusión de spots en los medios, y elimina los desembolsos que hace el Estado para que las coaliciones puedan imprimir boletas en elecciones.