Solo en el fin de la guerra, y mucho tiempo después de restablecida la paz, habrá posibilidades de contabilizar la matanza que dejará la invasiòn rusa a Ucrania. Las pérdidas económicas, como siempre, se calcularán una y otra vez y se proyectarán enormes expectativas sobre la recuperación de la posguerra, con grandilocuentes planes de apoyo y asistencias financieras de largo aliento y sin intereses.

Números y aritméticas que no devolverán la vida a los caídos en defensa de su vida, ni tampoco la de aquellos que intentaron tomarla por la fuerza. Como en la clásica “Juegos de Guerra” de 1983. Nadie Gana.

Una de las ventajas de la globalización, las redes y del fenómeno de porosidad fronteriza que describió Bauman es la, prácticamente, imposibilidad de ocultar los crímenes de guerra en el Siglo XXI.

El imparable procedimiento de incorporación de Ucrania a la Unión Europea, se contrapone con las dificultades y amenazas rusas que se presentan ante la intención de Suecia y Finlandia de ingresar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte. La OTAN (o NATO por su sigla en inglés) es el dispositivo militar mas importante del mundo en el que confluyeron las potencias europeas con Estados Unidos para administrar el compromiso de protección reciproca entre sus miembros ante cualquier agresión exterior.

Van a llevar mucho tiempo la reconstrucción, y los convenios que - termine como termine el conflicto - ordenen la nueva realidad.

En el mientras tanto, la consolidación de la integración de una Europa más amplia y pacífica , va a crear el clima indispensable para que los Tribunales Europeos traten las causas civiles. El exilio, la repatriación y la reparación por las muertes de la población no militarizada, los daños sicológicos, familiares, físicos , ambientales , etc, que no se ventilen en La Haya serán tratados y resueltos por la justicia comun de la UE. En esos procesos se encuentra una garantía mayor que la fuerza.

Hitler perdíó la guerra en la URSS como la había perdido Napoleón con Rusia.

Putin perdió esta guerra cuando la empezó, como la perdió la URSS cuando sus hipótesis de conflicto la llevaron al quiebre de un sistema que atentaba contra las libertades individuales y colectivas.

Putin perdió la guerra cuando proscribió a la oposición, repuso la censura y discriminó a las minorías sexuales, raciales y religiosas y se perpetuó en su proyecto zarista.

El nuevo mundo nos demuestra que los dispositivos de la concordia, la libertad de circulación de bienes, servicios y personas sin discriminación alguna, y el desarrollo económico son más poderosos que la fuerza, sus amenazas y sus obsoletas organizaciones. La UE superó el Brexit, que solo genera nostalgia en el archipiélago de la Reina. Antes que la OTAN se amplíe, Ucrania se recuperará en el seno de la gran Europa que soñaron De Gasperi, Schuman, Adenauer y Monnet.

Putin perdió la guerra porque la version de “Las sandalias del pescador(1968)”que anida en su memoria le llegó censurada y sin la identificación del lugar del natalicio de Kirill Lakota. Su propio Papa Kirill (Cirilo I) se quedó en otro tiempo, anterior todavía al de “Good Bye Lenin”.

Putin perdió la guerra porque la ganan los derechos humanos y las libertades individuales. Porque la economía mundial que tardó mucho tiempo para rechazar el trabajo infantil en Asia , las explotaciones mineras por trabajos forzados en Africa y siguió haciendo la vista gorda en miles de violaciones de los derechos de los trabajadores de los países periféricos, ahora rechazará la producción y exportación de una potencia dirigida por un asesino internacional.

Hay un costo país. Es un factor económico más. Cada Estado lo incluye en sus exportaciones. Algunos tenemos mejor estructura de la distribución de la riqueza que otros, aunque no seamos capaces de administrarla para el bien común.

En la mayoría , más defensora del libre mercado, se va rechazando la importación de producción sucia, contaminante o encubridora de violaciones a los Derechos Humanos. La gran mayoria repudia la normalización de cualquiera de estas desviaciones en los costos de producción enfrentándolas con herramientas del tipo antidumping que se utilizan para protegerse de maniobras engañosas . A la OCDE ya no lo dejan entrar.

Putin perdió la guerra aunque divida Ucrania, porque unió al mundo libre.

Perdió la guerra, pero todavía no se quiere enterar.

Perdió la guerra por que no es un juego.

Perdió la guerra porque todos los caídos son nuestros.

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Alberto Biglieri

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