La agrupación "Juan Manuel Palacios" encabezada por Miguel Bustinduy decretó para este viernes una huelga de choferes de colectivos en todo el país. Ese núcleo sindical confronta con la dirigencia de la Unión Tranviarios Automotor ( UTA) que lidera Roberto Fernández y decidió la huelga en rechazo a despidos y por reclamo del pago de salarios adeudados.  

La antesala a este paro fue una carta abierta que publicaron desde dicha agrupación al ministro de Transportes de la Nación Mario Meoni. Allí los choferes de las líneas 36 y 141 de la empresa Mayo Sata reclamaron en duros términos al funcionario por su situación, que incluye remarcaron una deuda salarial de cuatro meses y desde ese punto denunciaron por “inacción” al Gobierno.

Para la agrupación “Juan Manuel Palacios” la situación de esas líneas es sólo un capítulo “grave y delicadísimo” pero que hace a una secuencia de conflictos que se detonaron en esta área del transporte público en varias provincias desde hace meses. En tal sentido el sector rebelde de la UTA, sólo en el área metropolitana, consideró que la huelga tendrá impacto en 80 líneas de colectivos.

"Hay conflictos en distintas empresas de Capital Federal y del interior del país con despidos y falta de pago de salarios desde hace más de tres meses", denunció Bustinduy.

El dirigente sostuvo que "lo sospechoso es que el Gobierno se desentienda de las necesidades básicas de los trabajadores, que pretenda, en medio de una crisis económica descomunal y una inédita pandemia mundial, disponer cambios inconsultos que solo buscan el lucro de algunos, abaratando mano de obra especializada, como la del conductor de ómnibus", según enfatizó a la agencia Télam.

Respecto a su evaluación del impacto de la medida pronosticó que será "una gran jornada que se concretará con un plan de lucha en defensa de los intereses de los trabajadores".

Respecto a internas sindicales la agrupación Palacios ya tuvo fuertes encontronazos incluso en la propia sede de la UTA, cuando meses atrás los choferes que adhieren a ese núcleo llegaron hasta la sede de los transportistas, ocasión en la que se generaron incidentes y destrozos en el edificio. Incluso en el desarrollo de esos episodios tanto Fernández como otros dirigentes de la UTA tuvieron que resguardarse en la terraza del edificio sindical.