Dora Barrancos es una de las “viejas feministas”, como a ella le gusta autodefinirse, que que se sumó a la lucha por los derechos de las mujeres en la Argentina, luego de su exilio en Brasil durante la dictadura cívico-militar. No eran pocas las militantes políticas que entre los años 80 y 90 ya alzaban la voz para que se legalice el aborto, pero, como historiadora, socióloga y referente de estudios de género, jamás imaginó que ese reclamo se convertiría en masivo. Tampoco que el feminismo se extendería a tan diversos sectores de la sociedad, en especial a las nuevas generaciones. Con el triunfo del Frente de Todos en 2019, se convirtió en una de las asesoras ad honorem del presidente Alberto Fernández y desde allí bregó desde el primer día para que la demanda de tantas llegara finalmente al Congreso.

 

La ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo no tiene una sola coma mía”, dice la investigadora del CONICET, en diálogo con Bae Negocios, sobre la iniciativa que esta semana comenzará a ser tratada en comisiones en las Cámara de Diputados. Pero aclara: “Sí fui fuertemente inductora de la presentación del proyecto ahora”.   

 

 

-El presidente siempre planteó su postura a favor de la legalización del aborto, aun así, ¿fue necesario que usted lo asesore en este tema respecto a algún punto en particular?

-Desde el primer día él sostuvo que era necesario legalizar el aborto. Hemos coadyuvado fuertemente, sobre todo a lo que fue la decisión final del envío. El proyecto estaba listo en marzo, pero luego vino el ciclo inesperado de la pandemia. A mí me pareció bien que se suspendiera el envío porque la oportunidad hubiera sido una aproximación al trastabilleo porque muchos sectores iban a decir que la oportunidad no era esa, que en medio de la vorágine había habido una suerte de aprovechamiento coyuntural. A eso se sumaron las dificultades para reunir al propio Congreso. Luego se restableció un círculo de cierta estabilidad dentro de la cuestión de la pandemia y ahí era fundamental el envío del proyecto.

 

-¿Por qué era fundamental que el envío del proyecto fuera ahora?

-Porque fue una promesa del propio presidente en la campaña, no una sino varias veces. Se trataba de tomar la decisión en el tiempo adecuado. Yo sabía que esto iba a llegar pero había cierta inquietud en las filas del feminismo.

 

-Si el presidente ya tenía la decisión tomada de enviar la iniciativa, ¿en qué lo tuvo que asesorar respecto a este tema?

-La ley no tiene una sola coma mía. La redacción de la ley fue emprendida por (la secretaria de Legal y Técnica) Vilma Ibarra, (la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad) Elizabeth Gómez Alcorta y (el ministro de Salud) Ginés González García. Sí fui fuertemente inductora de la presentación del proyecto ahora, entre otras voces. En general, el grupo de asesoría fue muy acompañante de esto.

 

-¿Además de la histórica lucha del movimiento de mujeres, la posibilidad de que finalmente esta vez se apruebe el proyecto responde al debate que se consiguió alcanzar en 2018 o a que hay un presidente que tiene la decisión política de que se sancione la ley?

-Son ambas cosas. Sin la inmensa movilización del 2018 tendríamos un poco más de incertezas respecto del estado de la opinión y de lo que significaba para las nuevas generaciones. Eso es un buen antecedente. Y a eso se suma la enorme sensibilidad del presidente para estos temas, un grado de convicción y mucha firmeza en este aspecto.

 

-A partir de 2003 los gobiernos de corte peronista/kirchnerista se caracterizaron por avanzar en la ampliación derechos, incluso a costa de provocar tensiones al interior del partido con los sectores más conservadores, ¿hasta qué punto la legalización del aborto contribuiría a consolidar a ese espacio político como una fuerza progresista?

-Se supone que los derechos personales, personalísimos son propios de una concepción liberal pero no es así. Acá, los derechos sociales participaron en avances considerables de derechos personales durante los peronismos. El único traspié fue cuando Perón vetó la patria potestad compartida o cuando hubo una inhibición en la cuestión de los anticonceptivos. Pero en 1946 Perón indultó a tres médicos que practicaron abortos en Córdoba, dentro de lo que marca la norma de la no punición. Y en 1954 se dictó divorcio vincular, que se suspendió con la Libertadora por decreto en 1956. Después tenemos las conquistas más recientes durante el kirchnerismo. El matrimonio igualitario, que no fue propuesto por el Poder Ejecutivo pero fue fuertemente sostenido y contó con la militancia de Néstor Kirchner; y luego la ley de identidad de género. He ahí consagrada la gran hipótesis de que los derechos personales, personalísimos han avanzado fuertemente con gobiernos peronistas.

 

-¿En qué otros terrenos el Estado debe avanzar para garantizar una mayor equidad de género?

-El de los cuidados. Las mujeres no van a poder liberar la vocación con relación al trabajo mientras tengan tanta participación en tareas domésticas y de cuidado. El Estado es un actor gravitante para resolver esta cuestión. Concomitantemente debe haber una gran participación del Estado en materia de ampliación de oportunidades del mercado laboral para las mujeres. Una de las cuestiones son los mecanismos fiscales que puedan propiciar el aumento de mujeres y personas de identidad diversa en el mercado laboral. Por ejemplo, si una empresa quiere traer equipos nuevos uno de los pactos para que tribute menos por esa importación es que se comprometa a elevar el número de mujeres en su planta. O calificar con mejor puntaje cuando hay licitación por obra pública a las empresas que se comprometan a tomar fuerza de trabajo femenina y de otras identidades.

 

-¿Y cuáles son medidas las medidas que ya se han llevado adelante para garantizar más igualdad?

-El cupo trans en la administración pública es notable y el decreto que hace a la transversalidad de género. También la resolución que ha tomado la Dirección de Audiencias de la Casa de Gobierno para que las audiencias con el presidente que impliquen una presencia de 4 y más personas tengan una cuota de género.

 

-Lo que solía verse en las fotos de esas audiencias era una fuerte presencia de varones...

-Eso fue lo que ocurrió. Al presidente le gusta mucho decir "Yo estoy aprendiendo". Lo manifiesta públicamente y también en las reuniones.

 

-En varias oportunidades usted planteó que es necesario modificar la currícula de las escuelas para combatir la violencia patriarcal, ¿se está trabajando en ese sentido?

-El ministerio de Educación de la Nación está dando señales pero son los Poderes Ejecutivos provinciales los que toman decisiones sobre la malla curricular. No estoy tan segura que este trámite sea fácil.

 

-En estos días presenta su libro Los feminismos en América Latina, ¿cuáles son las particularidades de los feminismos en la región?

-Los feminismos que se irradiaron hasta los años 60 tenían una composición de mujeres letradas, había una matrícula del feminismo de mujeres de clase media, que habían pasado por la universidad o la docencia. En esos feminismos también ha habido integrantes que venían de nuestras naciones originarias y ha habido afrodescendientes. El tema eran los derechos básicos y fundamentales, como los derechos civiles, cívicos y de educación. El cambio es de los 60 y 70 para acá. Otros feminismos, otra agenda. La cuestión de la violencia ocupa un lugar altísimo. Y ahora, los cambios urgentes en los últimos 15 años. Aparece la masividad de los feminismos. Eso es lo nuevo. Los feminismos populares. Los feminismos de antaño, de los 80 y 90, eran feminismos todavía articulados sobre la excelencia conceptual. Hoy, felizmente todo eso ha estallado y hay feminismos de todos los colores y características para militar a favor de los derechos nuestros y de las diversidades.

 

-¿Y en Argentina?

-Muestra una saga particular, porque además de los encuentros nacionales de mujeres está la gran movilización de Ni una Menos, que ha sido una excelente contaminación para que el escenario argentino tenga una prolífica agregación de feminismos que no están clausurados en ciertos motivos de la excelencia conceptual.

 

-¿A qué atribuye que el feminismo se haya masificado en nuestro país?

-Tiene que ver con la impronta política. No dejo de pensar el significado que han tenido los encuentros de mujeres porque esos encuentros no estaban en la matriz del feminismo, sí muchas feministas estaban en la convocatoria. La masividad de esos encuentros ya significa una escalada enorme. Hay muchísimas feministas y hay muchísimas mujeres que no saben todavía que son feministas, pero el rótulo es lo de menos. Lo que importa es que hay mucha insurgencia de las mujeres, que no soportan más las circunstancias ominosas del sometimiento, de la subordinación. Hay otra cosa más, la composición de esos feminismos de generaciones muy renovadas. Hay feministas sub 20 por todas partes. Y hay cambios culturales que tal vez no fueron tan advertidos por nosotras las viejas feministas. Son los cambios procesados por las muy jóvenes generaciones. Y desde luego todo eso en el contexto notable de ampliación de derechos entre 2003 y 2015.

Más notas de

Gabriela Vulcano

Diputados: el Frente de Todos pospone sesión por desacuerdos con Juntos por el Cambio

Sergio Massa recién convocaría a una sesión la última semana de enero.

Juntos por el Cambio rechazó reunirse con Ginés González García en el ministerio y pidió que vaya al Congreso

El ministro de Salud recibirá a un grupo de diputados el martes próximo.

IVE: Juntos por el Cambio pega el faltazo al acto de promulgación de la ley

Legisladores de la coalición opositora el día de la votación en Diputados.

Juntos por el Cambio reclama precisiones por las vacunas

La coalición opositora renueva presión sobre el Gobierno

Ante el silencio de Vidal, se preparan varias listas en Juntos por el Cambio para las PASO en territorio bonaerense

La ex mandataria provincial todavía no definió si se postulará este año.

Juntos por el Cambio critica la restricción de la circulación nocturna que Alberto acordó con los gobernadores opositores

El interbloque opositor cuestionó la medida del Gobierno a través de un comunicado

La ley de la legalización del aborto: un triunfo del Gobierno compartido con la oposición

La ley de la legalización del aborto: un triunfo del Gobierno compartido con la oposición

En una sesión histórica, el Senado convirtió en ley la legalización del aborto

En una sesión histórica, el Senado convirtió en ley la legalización del aborto

Aborto Legal: los "verdes" suman votos y se preparan para aprobar el proyecto en el Senado

Aborto Legal: los "verdes" suman votos y se preparan para aprobar el proyecto en el Senado

Dos senadoras clave votan a favor y acercan la aprobación de la ley

Dos senadoras clave votan a favor y acercan la aprobación de la ley