La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner se preguntó este viernes si todo lo realizado para involucrarla a ella y al resto de funcionarios en el presunto encubrimiento del atentando a la AMIA fue "por perseguir opositores" y "estigmatizarlos"; reflexionó que "hay algo más" y apuntó a los "fondos buitres" que "intentaron doblarle la mano" para que pagara "cualquier cosa".

La expresidenta explicó que hubo una campaña publicitaria internacional financiada por la American Task Force Argentina (ATFA) cuya única intención era que pagara el 100% de la deuda a los fondos buitres, como se llamó al 7% de los acreedores que rechazaron la reestructuración negociada en 2004 y 2010

Mauricio Macri lo hizo poco después, tras asumir la presidencia en 2015 y tras 14 años de disputas judiciales. El viernes 22 de abril de 2016 envió 9.300 millones de dólares a las cuentas bancarias de los acreedores que llevaron su reclamo a los tribunales de Nueva York.

"El pago a los holdouts es parte de la normalidad. Esto es el final de un camino muy largo y de un recorrido que no debería haber existido", dijo el ministro de Economía, Alfonso Prat-Gay, al anunciar la cancelación de la deuda.

La campaña de los fondos buitres

La campaña para denunciar un "pacto" entre la Argentina e Irán fue lanzada en junio de 2013 con un afiche que comenzó a difundirse de manera viral desde los Estados Unidos. En la imagen, aparecían los rostros de la Presidente argentina y el de su par iraní, Ahmadinejad y en alarmantes letras rojas sobre fondo negro decía: "¿Un pacto con el diablo?  Argentina e Irán se han convertido en aliados vergonzosos".

La intención era mostrar a los legisladores norteamericanos que Cristina Kirchner estaba vinculada con el gobierno de Venezuela y con el líder iraní, que estaban abiertamente enfrentados a Barack Obama y representaban -o aún representan en el caso de Nicolás Maduro- todo lo que va a contramano de lo que en los Estados Unidos se considera correcto.

"La Argentina aniquiló su acusación sobre terroristas de Hezbollah apoyados por Irán como responsables del atentando al centro comunitario judío (AMIA) en Buenos Aires que mató a 85 personas", decía el afiche.

Y más: "Ha llegado el momento de impedir que Argentina siga transgrediendo la ley estadounidense y la ley internacional".

La respuesta de Cristina

La propia Cristina Kirchner mostró el afiche y afirmó: "Intentaron doblarme la mano y me negué. Me banqué lo que le banqué y no me doblaron el brazo, porque era condenar a la Argentina", dijo la vicepresidenta en relación a lo que fue la negociación de la deuda con bonistas privados que le tocó afrontar cuando fue presidenta.

Fernández de Kirchner expresó con la voz quebrada su dolor por "estar discutiendo a 27 años de la tragedia" del atentado a la AMIA una causa, por la del Memorándum, que sólo se trata de "el montaje de una mentira para poder ganar elecciones, mantener entretenida a la gente y echar la culpa a los que, mal o bien, cuando les tocó gobernar lo hicieron para que la gente pudiera vivir mejor".

"Me duele tanto, tengo 68 años, fui presidenta dos veces, lo que me mueve es dejar un país mejor", dijo con la voz quebrada la vicepresidenta en una audiencia pública convocada por el tribunal a cargo del juicio por la firma del memorándum con Irán por el atentado a la AMIA, previo a resolver si declara la nulidad de la causa, como piden las defensas de Cristina Fernández de Kirchner y otros imputados.