Los gremios del transporte adhieren al paro general de la CGT del 24 de enero
La medida de fuerza en rechazo a las medidas del Gobierno será el próximo 24 de enero. A partir del mediodía, no funcionará el transporte público
La Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) se unió al paro programado para el próximo 24 de enero organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para manifestarse en repudio a las medidas que dispone el mega decreto que dictó el presidente Javier Milei.
En esa línea, este miércoles se reunieron los representantes de las organizaciones sindicales pertenecientes a la confederación y en un comunicado difundido por el gremio transportista, señalaron: "Desde la Confederación se expresa el total repudio al DNU del gobierno nacional y del proyecto de ley ómnibus elevado al Congreso, y celebramos la medida cautelar del día de la fecha emitida por la Justicia, suspendiendo la aplicabilidad de lo dispuesto en el Título IV del DNU, aunque sabemos que es solo el comienzo".
Asimismo, CATT convocó un plenario nacional para el 17 de enero para que los dirigentes gremiales brinden una conferencia de prensa para manifestar su "preocupación y posición ante los avances que procura realizar el Gobierno sobre los derechos de los trabajadores", sostuvo el secretario general de la Unión Ferroviaria, Sergio Adrián Sasia.
Sasia también se refirió a la anulación de los contratos de los empleados públicos y se "solidarizó con los masivos despidos" que se produjeron en el sector. "La unidad es el camino para afrontar estas políticas, que intentan quitar derechos laborales, sofocar el sistema de transporte en sus diversos modos y violar la Constitución", agregó.
La medida de fuerza en rechazo a las medidas del Gobierno será el próximo 24 de enero. A partir del mediodía, no funcionará el transporte público. Además, acompañarán las dos CTA (Trabajadores y la Autónoma) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).
En tanto, se sabe que esta convocatoria "va a ser mucho más contundente" que la primera movilización, y que esperan ver a "un millón de trabajadores en la calle". El Gobierno no dio detalles sobre el operativo de seguridad que implementará, en línea con el protocolo anti-piquetes, pero sí manifestaron que busca, por ahora, frenarlo a través del diálogo.
"No se negocia la Argentina libre", advirtió el vocero presidencial, Manuel Adorni, pero "el canal de diálogo está abierto", señaló. "Todos los que quieran una Argentina ordenada, libre, segura y con crecimiento están invitados al diálogo", agregó.
Por su parte, el cotitular de la CGT Carlos Acuña contradijo al vocero y afirmó que "por ahora no hubo ningún diálogo" con el Gobierno. "Nunca nos hubiéramos negado al diálogo. Y más para un tema tan importante como este. Pero no nos dejaron otro camino. La convocatoria al paro es porque nos obligan a hacer lo que estamos haciendo, que es defender el derecho de los trabajadores", agregó en declaraciones radiales.

