El fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, Germán Moldes, afirmó esta mañana que se preveía que la Justicia avanzara con detenciones en la causa que investiga la denuncia del fiscal Alberto Nisman por encubrimiento de los sospechosos iraníes del ataque a la AMIA, porque los denunciados mostraron “desesperación” para que no se abriera el expediente.

"Tuvimos una sospecha de que esto podía ocurrir, por el grado de desesperación que cundía entre los denunciados por Nisman para que la causa no se investigara”, dijo Moldes, uno de los fiscales que presentó reiterados recursos hasta lograr que se abriera la denuncia del fiscal.

"Pusieron al servicio de esa misión (que no se investigara la denuncia) a un montón de gente de la Justicia, de la administración pública, de la prensa, que decía que no se podía investigar. Se podía”, completó Moldes, en declaraciones a radio Mitre.

Moldes criticó el argumento que esgrimen quienes critican la denuncia de Nisman y afirman que el Memorándum de Entendimiento con Irán fue un acto de gobierno y, como tal, no puede ser judicializado. 

"Un acto de Estado no debe ser investigado; un acto de gobierno, cuando hay indicios de que ha tenido connotaciones delictivas, debe ser siempre investigado”, sostuvo. 

Moldes destacó el hecho de que, más allá de las medidas que el juez federal Claudio Bonadio tomó ayer, la denuncia que hizo Nisman cuatro días antes de ser hallado muerto se esté investigando. 

"Pudimos llegar a eso gracias a que, por la querella que constituyó la DAIA, pudimos eludir el cerco de Justicia Legítima y de (Alejandra) Gils Carbó, que a través de un fiscal militante en Casación, entorpecía mi trabajo y no se podía llegar a que la Casación estudiara si correspondía, o no, abrir la causa”, destacó.

"Parece que la denuncia de Nisman, tan mamarracho no era”, concluyó el fiscal Moldes.