Los máximos responsables de la Agencia Federal de Inteligencia ( AFI), Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, negaron en el Congreso cualquier vínculo con el aparato "paraestatal" de espionaje que investiga el juez Alejo Ramos Padilla, pero la oposición afirmó que "es imposible que funcionara sin haber sido detectado" por el organismo oficial.

La Comisión Bicameral de Control de las Actividades de Inteligencia del Congreso recibió a Arribas y Majdalani para seguir indagando en los alcances de la causa que involucra al falso abogado Marcelo DAlessio, los ex policías Aníbal Degastaldi y Ricardo Bogoliuk, el ex espía Rolando Barreiro y al fiscal federal Carlos Stornelli.

Tras la reunión, de carácter secreto, Lipovetzky indicó que "la conclusión mayor" del encuentro "es que no hubo intervención de los organismos públicos" en el caso que detonó el escándalo de espionaje y que "lo que hubo fueron personajes que cometieron delitos con una red paraestatal".

Según el diputado, Arribas y Majdalani informaron que Barreiro "fue funcionario de la AFI, sobre todo durante la gestión anterior, hasta mayo de 2016", con lo cual se desligaron del espionaje ilegal del que habrían sido objeto, según la investigación, periodistas, políticos, y jueces de la Corte Suprema.

Lipovetzky señaló a NA que los responsables de la AFI no acercaron el listado de espías activos y separados del organismo, como había solicitado, aunque los legisladores sí les preguntaron "sobre las personas que son agentes". Por otro lado, ratificó que los ex policías Bogoliuk y Degastaldi eran parte de ese aparato "paraestatal", al tiempo que calificó a DAlessio como "un delincuente".

En tanto, Fuentes sostuvo que "es imposible que una agencia de inteligencia paralela de esta magnitud funcionara sin haber sido detectada" por el aparato oficial de la AFI y que, por ello "hay que desentrañar si tenía o no vinculación con la Inteligencia oficial".