Cuando el presidente Mauricio Macri anunció la Reparación Histórica para los jubilados se llenó de actos con los mayores que depositaron grandes expectativas. No es un dato menor que el electorado más fuerte del oficialismo sea el de personas mayores de 55 años. Con las últimas medidas, el Gobierno parece haber dado varios pasos atrás en su compromiso con la clase pasiva. Habilitó una fórmula de cálculo que achicará el reajuste; propuso una reforma laboral que abre la puerta al aumento de la edad jubilatoria; los últimos datos muestran que la Reparación llegó a menos de un tercio de lo previsto y la devolución del IVA alcanza a un número ínfimo. En ese contexto, las declaraciones del diputado Pablo Tonelli y las que pronunció antes la vicepresidenta Gabriela Michetti sobre la “demagogia” de que ganen 15.000 pesos colocan a la política previsional en una obra del absurdo, con escenas repetidas donde los jubilados, como Godot, esperan algo que nunca llegará.