Hace un año atrás, Alberto Fernández y Cristina Kirchner no habían ganado las elecciones. El protagonismo del acto del 17 de Octubre se lo llevaron ambos antes de los comicios presidenciales. La provincia de La Pampa fue el escenario del Día de la Lealtad. El prestigioso diario Financial Times calificó a esa foto como “el fantasma del peronismo está regresando a la Argentina”.

Los objetivos de hace un año eran otros. La Argentina vivía otra realidad, sin pandemia, y con Mauricio Macri al frente del Ejecutivo. La prioridad era mostrarse unidos como en un cierre de campaña previo a las elecciones del 27 de octubre. La foto de unidad sirvió para ganar cuando algunos sectores buscaban “dividir a la fórmula presidencial”. Hoy podría decirse que siguen insistiendo en verlos divididos, aunque gobernando.

Un año más tarde, el único orador del Día de la Lealtad fue Alberto Fernández. Sólo en el escenario, de un auditorio semivacío del edificio de la CGT, el Presidente hizo un llamado a la unión del peronismo en un acto que sirvió para darle un espaldarazo a la gestión.

Cristina optó por no participar del evento aunque se mantuvo la incógnita hasta último momento ya que tenía una silla reservada en la sede de la calle Azopardo. En el entorno de la vicepresidenta guardaron silencio. Todo indicaba que iba a seguir la misma lógica de sus apariciones. No sorprendió su ausencia.  

La vicepresidenta envió un mensaje en las redes sociales con una foto de Néstor Kirchner y la frase: "Que la lealtad a las convicciones, al pueblo y a la Patria siga inalterable en tiempos de pandemia. Con la misma pasión y el amor de siempre".

Algunos dejaron trascender que Cristina no fue porque no suele asistir a actos en la CGT. En el cristinismo insistieron que aclarar que “ella no suele ir a muchos actos”. El argumento de su ausencia es que prefiere “no quitarle protagonismo el Presidente”.

“Es normal que no vaya a actos”, señalaron desde el entorno de la vicepresidenta. Su hijo y presidente del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, acompañó al Presidente en la sede de la central obrera.  

El faltazo estaba más que justificado. Era darle el lugar de liderazgo presidencial a Alberto. Nada debía opacar ese momento icónico del peronismo cuando se vienen otros días de aniversario. El 27 de octubre se cumplirá un año de la victoria en las urnas de la dupla oficialista y además recordarán los 10 años del fallecimiento de Néstor Kirchner.

Sectores del albertismo reclaman que se los vea juntos en público. El diputado del Frente de Todos, Eduardo Valdés, analizó que “lindo que hubieran estado juntos”, y destacó que “Cristina toma decisiones muy particularmente y creo que me gustaría saber por qué no fue”. “Pero no es porque haya ninguna diferencia en especial sino que me parece que a ella le gustan más otros escenarios", agregó.