En el mercado, toda crisis es una oportunidad. Esta afirmación, que puede parecer a primera vista una verdad de perogrullo, se reflejó de forma efectiva en las Bolsas la semana pasada a través de los papeles de las generadoras de electricidad. El viernes, en medio de un corte de luz que afectó a más de 120.000 usuarios, las acciones de las dos grandes generadoras, Endesa Costanera (CECO2) y Central Puerto (CEPU), registraron en la Bolsa porteña sendas subas del 7,54% y 6,19%.

Y si bien el buen desempeño de los papeles fue producto de la gran expectativa que hay en torno de la reglamentación de la ley que permite la autogeneración y venta de electricidad a partir de energías renovables, los operadores del mercado saben que con una tarifa de luz que subió en promedio 1.400% desde 2015, en medio de cortes de servicios que aumentaron 66%, la demanda de energía es cada vez mayor y que aún hay espacio para más correcciones tarifarias que mejoren los balances de las empresas. Una señal de que en la economía, como en la vida, la oscuridad de muchos puede transformarse en claridad para unos pocos.