La CGT y el Gobierno Nacional arribaron a un primer tramo de acuerdo respecto de la reforma laboral, si bien continuarán analizando el borrador “afinado”, como lo había deslizado la administración nacional de Cambiemos en los últimos días. En efecto, sobre otros puntos se trabajó, en la última reunión entre los abogados de la central de Azopardo y los especialistas de la cartera laboral a cargo de Jorge Triaca respecto al borrador que fue cuestionado por la CGT y también por las CTA y las organizaciones sindicales de izquierda.

Para el diálogo a continuar quedará la discusión sobre la controversia respecto de categorías y otros aspectos vinculados a lo que la central obrera refrenda como “avasallamiento de la Ley de Contrato de Trabajo”.

Desde el Gobierno y la central obrera se confirmó que eliminarán el artículo 4 de la reforma, que al reelaborar el concepto de "trabajo" modifica la actual filosofía del derecho laboral argentino, desde un espíritu tutelar hacia un esquema de igualdad entre trabajador y empleador, y la revisión de los ítems eliminados para el cálculo de las indemnizaciones por despido. También excluyeron el disputado artículo relacionados con el llamado banco de horas.

Los voceros cegetistas habían confirmado esta mañana que “de ninguna manera” la central sindical firmaría esos “puntos en discordia”, ya que ello significaría modificar en algunos años “la estructura y la filosofía jurídica del derecho del trabajo”. 

Del mismo modo, esas fuentes hoy ratificaron que tampoco la CGT acordará modificaciones a la fórmula de cálculo de la movilidad jubilatoria.

El interrogante puertas adentro de la CGT es cómo reaccionará el núcleo más reticente a pactar el borrador del Ejecutivo Nacional, sobre el cual se pronunció con dureza en las últimas horas el secretario gremial de Azopardo y referente de Camioneros Pablo Moyano.