El presidente Mauricio Macri anticipó hoy que la inflación de agosto "será del tres coma algo", después de la fuerte suba que registró el precio del dólar tras el la derrota electoral del Gobierno. 

"Lo que más sufre el argentino de a pie, el argentino común, la familia argentina, la heladera de los argentinos es la inflación. Es llegar con su salario y encontrarse otra vez con que otra vez aumentó esto o lo otro", dijo Macri.

El jefe de Estado habló ante productores agrícolas y ganaderos en un evento de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), que conduce Carlos Iannizotto, en la Universidad Católica Argentina.

Además, Macri calificó de "inesperada" la coyuntura actual y aseguró que le ordenó a su equipo económico que busque los mecanismos necesarios para estabilizar el frente cambiario y financiero. Además, frente a dirigentes del campo volvió a rechazar las retenciones y calificó a otros impuestos de "abusivos".

Luego de asegurar que la inflación de agosto será del "3 coma algo", Macri pidió a los partidos políticos que afrontarán las elecciones del 27 de agosto que digan "cómo" se hace para salir de la crisis económica.

"Es desesperante, es angustiante. No existen las palabras para describir lo que sé que le pasa a todos los argentinos (frente a la inflación). Lo tenemos que resolver, ya está. No podemos seguir engañándonos. No podemos decir que esto se arregla creciendo", dijo. 

Según la proyección que anticipó el Presidente, la inflación de agosto se ubicará por encima del tres por ciento.  "Este golpe que nos dimos de vuelta. Otro dólar. Otra inflación, cuando íbamos al 1,8% de inflación y ahora va a ser del tres coma algo en agosto. No es bueno, es muy malo. Estamos todos obligados a sentarnos y bajar el dramatismo y que todos acordemos que vamos a ir en la misma dirección", dijo. 

Calificó, en esa línea, de "inesperada" la coyuntura "que claramente alteró el programa en el cual venía la Argentina, que venía empezando a dar sus frutos", dijo el jefe de Estado. 

El Presidente sostuvo que su administración amaneció el lunes 12 de agosto, en el día posterior al de las elecciones primarias, con un dólar distinto y con otra situación en términos de percepción de riesgos de la Argentina. 

"Por eso llamé el lunes a todos los candidatos para que ayudamos a bajar la percepción de riesgo que se ha generado por el mal resultado que ha tenido el Gobierno en la elección", dijo el mandatario y descartó que la desconfianza sea sólo sobre su gestión y los resultados que puede mostrar. 

"Generalmente hay que entender que la Argentina siempre ha tenido en las últimas décadas un problema de credibilidad en el mundo porque no hemos hecho las cosas como corresponden, hemos incumplido muchas veces en nuestra historia", expresó. 

Agregó que como jefe de Estado él está "a cargo" y se hace "responsable" de la situación. "Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que el proceso electoral no dañe aún más al ciudadano que en la elección ya manifestó en gran parte un voto bronca, por lo duro que ha sido especialmente desde abril de 2018 hasta la fecha la economía diaria, el llegar a fin de mes ha sido realmente muy duro", completó.

Impuestos
En un nuevo guiño al campo, el Presidente ratificó su rechazo a las retenciones que se le aplican a los productos agrarios: "Creo que la retención es un impuesto que tiene que desaparecer en el tiempo, tenemos que ir a impuestos que fomenten que se produzca más".

Fue en esa misma línea que buscó dar una señal a los gobernadores: "Creo en la capacidad de desarrollarnos pero tenemos un desafío porque no creo en los impuestos que se han puesto en las provincias. Ingresos Brutos es un mal impuesto. Las tasas municipales son abusivas, y dicen que son para reparar caminos rurales que no se reparan. Todo ese proceso de mejora, de infraestructura, es fundamental y tenemos que seguir trabajándolo".