La Casa Rosada sigue minuto a minuto la situación del submarino ARA San Juan, desaparecido con 44 tripulantes a bordo. El Presidente pidió a su ministro de Defensa, Oscar Aguad, información constante sobre el operativo que comanda la Armada.

La noticia de que se registró un “evento anómalo singular, corto, violento, consistente en una explosión” llegó a Mauricio Macri de la voz del ministro Aguad. La cadena de comunicación fue la siguiente: el embajador en Austria, Rafael Grossi, habló primero con la Cancilleria, y su titular, Jorge Faurie, se lo comunicó al titular de Defensa. Después llegó a los oídos del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, más precisamente al Presidente. La Organización del Tratado de Prohibición de los Ensayos Nucleares, con base en Austria, fue el que detectó las explosiones subacuáticas.

“Están esperando saber lo que pasó”, explicaron en Balcarce 50 ante el silencio presidencial. La agenda de Macri no se modificó en las últimas 48 horas. Salvo cambió la actividades en dos ocasiones: cuando el lunes visitó a los familiares de los tripulantes en la Base Naval de Mar del Plata y luego -al día siguiente- se trasladó al Edificio Libertad de la Armada para reunirse con los jefes de las tres fuerzas, el titular del Estado Mayor Conjunto y el ministro Aguad. Ayer continuó con las audiencias y reuniones previstas en la Casa de Gobierno. Todo lo referido al submarino se lo comunicó Aguad.

Con respecto a las versiones sobre un enojo presidencial con la Armada, fuentes de Balcarce 50 afirmaron que “el Presidente no puede estar disgustado sino ya hubiese echado a todos”. La línea de discurso que manejaban en la Casa Rosada es que “se trata de un tema militar y no civil”. Macri decidió por ahora no hablar públicamente luego de que se conoció la existencia de una explosión en el submarino. La única voz oficial fue la del canciller. “Es un día de bastante angustia. No es un día anecdótico para los argentinos”, dijo Faurie en el Palacio San Martín.

Un asesor presidencial describió que Macri “estaba muy consternado” con las noticias del ARA San Juan. Al mismo tiempo aclaró que “no sabía” si el jefe de Estado se iba a pronunciar pero “que seguro pronto alguien hablará”. Una de las hipótesis que dejaron trascender en el Gobierno es la posibilidad de que se trató de “un accidente” y que “hay que establecer las responsabilidades”. Se habla desde el inicio de la semana de cambios en la cúpula de la Armada bajo el mando del vicealmirante, Marcelo Srur. Las mismas fuentes no descartaron futuros cambios en los jefes de las fuerzas, pero afirmaron que “estaba planificado de antes” de que se conociera la tragedia del submarino.