Tras la crisis que provocó la corrida cambiaria y en medio de las negociaciones con el FMI, el presidente Mauricio Macri sostuvo ayer en una conferencia de prensa en la Quinta de Olivos que es necesario "acelerar la reducción del déficit" y, con el objetivo de compartir los costos de un eventual ajuste, reiteró su convocatoria a la oposición, los empresarios y sindicalistas a un "Gran Acuerdo Nacional". Y, aunque no lo ligó directamente a la actual situación económica, admitió que hubo un "problema de coordinación entre el Gabinete económico y el Banco Central".

Más locuaz que de costumbre y con un discurso en el que deslizó algunos lineamientos de la nueva etapa económica y política que se asoma a raíz del acuerdo con el organismo multilateral y que parecen poner en suspenso el tan mentado "gradualismo", el mandatario sostuvo que en su administración se pusieron "metas demasiado optimistas" y no dijeron el "diagnostico duro". "No siento que como sociedad podíamos afrontar un ajuste profundo desde el primer día. Tampoco la locura de que está todo bárbaro y podemos seguir en el desorden absoluto y llegar al colapso al que llegó Venezuela", apuntó Macri.

Aunque aseguró que el FMI "no nos va a condicionar" por el préstamo que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, está negociando desde la semana pasada, el presidente expresó: "Lo que pasó estas semanas es que el mundo ha decidido que la velocidad con la que nos habíamos comprometido a reducir el déficit fiscal no es suficiente en términos de garantizar que vamos a hacerlo con la seriedad que se necesita, por lo que tenemos que acelerar".

Por el momento, en la Casa Rosada evitan dar detalles sobre cómo acelerarán la reducción del déficit fiscal. "Hay que acordar con la oposición el presupuesto de 2019", se limitó a señalar a BAE Negocios un funcionario del Gabinete, en alusión al Gran Acuerdo Nacional, que sólo parece tomar el nombre del que intentó llevar adelante el dictador Agustín Lanusse. "Todos van a tener que hacer un esfuerzo para achicar el déficit", agregó otra fuente de Balcarce 50. Detrás de esa convocatoria a la oposición -incluido el kirchnerismo-, empresarios y sindicalistas, está la idea de repartir el costo político de lo que será un importante recorte en el cálculo de gastos y recursos del año próximo.

Algo de eso Macri habló con los gobernadores peronistas con los que se reunió la semana pasada y con los jefes de los bloques opositores del Senado, el lunes último. Les solicitó "coordinar esfuerzos" para llegar a "un equilibrio fiscal". Ayer, antes de la conferencia de prensa, reiteró ese mismo pedido al gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez. "El Fondo nos dirá a qué número hay que reducir el déficit y nosotros tendremos que ver de qué manera vamos a reducirlo", explicó el mandatario. Y añadió: "Tenemos que sacarnos esta mochila que pone peligro el trabajo de cada laburante que sale a la mañana todos los días, toma el transporte público, trabaja ocho horas, no falta nunca y no recibe nada de esos subsidios, de esos privilegios, que están dentro del presupuesto".

El jefe de Estado también aseguró que "la turbulencia cambiaria está superada" y ratificó a los funcionarios del área económica. "Siento que tenemos un muy buen equipo, que lo demostró esta semana resolviendo esta turbulencia", dijo, a pesar de que en estas últimas tres semanas se perdieron cerca de 7000 millones de dólares de las reservas del Banco Central, se elevaron las tasas de interés al 40%, el dólar es 20% más caro, subieron los precios en diferentes rubros y se recurrió al FMI para solicitar un crédito "stand by", que implicará un fuerte ajuste para los sectores populares y medios.

Aunque defendió a su equipo económico, el presidente admitió que el 28 de diciembre pasado, en el que se corrigió la meta de inflación al 15%, hubo "problemas de coordinación entre el Gabinete económico y el Banco Central". Y expresó: "En términos de esta nueva etapa, vamos a delegar la baja de la inflación en el Banco Central. Ratifico que es fundamental bajar la inflación debido a que lastima a los que menos tienen y al trabajador".