El expresidente Mauricio Macri vuelve a mostrar gesto en la política local y tras la publicación de este sábado en donde acusa a la Casa Rosada de “gobernar sin límites y vulnerar la Constitución”, se sumó el llamado de "alerta por el riesgo de la democracia" en Latinoamérica en tiempos de coronavirus. 

La misiva titulada "Cuidemos la Democracia para que no sea víctima de la pandemia", señala que "la crisis representa un campanazo de alerta" que demanda la necesidad de "impulsar medidas dirigidas a superar los actuales niveles de desigualdad, pobreza e informalidad".

Sin embargo, el texto advierte que este escenario "constituye no solo el principal obstáculo al desarrollo sino también el caldo de cultivo para las “soluciones” populistas y/o autoritarias", lo que dejaría "riesgo de violencia criminal organizada, una amenaza real y creciente" que debe ser combatida "con los instrumentos legales del Estado democrático de derecho".

"Los poderes ejecutivos deben hacer un uso responsable de estas medidas de excepción para evitar violaciones a los derechos humanos y restricciones arbitrarias de la libertad. Lo mismo aplica respecto del uso excepcional de las fuerzas armadas durante este período, las cuales deben sumar su aporte con profesionalidad y sin involucrarse en tareas de orden público", detalla el documento.

En otro de los párrafos se amplia: "Es fundamental que no se rompa el equilibrio de poderes. El Poder Legislativo –con representación efectiva de las aspiraciones sociales– y el Poder Judicial –con capacidad de aplicar las leyes con independencia– deben continuar ejerciendo sus funciones y garantizando los equilibrios dinámicos institucionales de un Estado democrático. La emergencia no debe ser vista como un cheque en blanco para debilitar los controles y la rendición de cuentas, ni socavar la lucha contra la corrupción. Todo lo contrario".

En la misma línea, la declaración impulsada por el bloque IDEA Internacional, la Fundación Fernando Henrique Cardoso y la Fundación Democracia y Desarrollo por el Día Internacional de la Democracia, detienen su análisis en el "futuro político de la región" que, según indicaron, "estará marcado por la nueva práctica comunicacional".

"En el nuevo ambiente será aún más esencial elevar la calidad de la formación ciudadana, tanto en la recepción como en la difusión de mensajes. Será, igualmente necesario, evitar que el creciente flujo de datos que está en manos del Estado para hacer frente a la emergencia sanitaria sea utilizado por los gobiernos como un instrumento de control y autoritarismo".

Además, destacan que "el papel de lo público saldrá fortalecido", por lo que será necesario "resguardar las capacidades fiscales del Estado".

"Se necesita un Estado que, además de solvente, sea efectivo en la redistribución de ingresos y oportunidades. Un Estado que sea capaz de actuar con sentido estratégico y no sea presa fácil del corto plazo y de los intereses corporativos", amplía el comunicado. 

"Cuidemos la Democracia para que no sea víctima de la pandemia" cuenta con la firma de un centenar de referentes regionales, entre los que se destacan el expresidente de Brasil Fernando Henrique Cardozo, su par colombiano, Humberto De la Calle, el chileno Eduardo Frei, el presidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle Pou, y el ex jefe de Estado José "Pepe" Mujica, entre otros.