OPOSICIÓN

Macri no logra salir del laberinto que le armó el oficialismo

En el PRO no quieren consolidar una coalición parlamentaria, pero apuestan a cerrar una alianza electoral el año próximo. 

Para oficializar una coalición parlamentaria, sólo falta que el PRO diga que sí. Por el momento, Mauricio Macri está dispuesto a prestarle los votos en el Congreso a Javier Milei, pero no a avanzar en un interbloque. Más apurado está por cerrar una alianza electoral para 2025, que le permita sobrevivir a él y algunos de los suyos a fin de conservar alguna cuota de poder en el actual mapa político. El presidente pero sobre todo su hermana Karina Milei ya le hicieron saber al ex mandatario que no piensan compartir sus eventuales triunfos electorales y que su gran apuesta va de la mano de los candidatos propios.     

En las últimas charlas que tuvo con el asesor presidencial Santiago Caputo, antes de la sesión del miércoles pasado en Diputados, Macri le aseguró que era la última vez que ayudaba al oficialismo sin recibir nada a cambio. No es la primera vez que hace esa advertencia, que a esta altura casi nadie en la Casa Rosada toma en serio. Ni siquiera después de que los libertarios votaron en contra del jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri,  en la Legislatura porteña; el titular del PRO puso demasiados reparos para acompañar a La Libertad Avanza en la Cámara baja en la votación para rechazar la ratificación de la ley de financiamiento universitario.

"Mauricio está acorralado. No hay mucho que pueda hacer", dice un diputado cercano al ex mandatario. Y sigue: "Miramos las encuestas en el tema de universidades y el 70% de nuestros votantes estaban a favor de que acompañáramos al Gobierno".  

Macri evitó pedir en público a sus legisladores que apoyen el veto de Milei, pero se encargó de hacerlo en privado, en una reunión por zoom a comienzos de la semana pasada. Las más reticentes a acatar la orden fueron las diputadas Silvia Lospennato y María Eugenia Vidal -igual que lo que sucedió con la ley de movilidad jubilatoria-, pero finalmente votaron en contra de la ley que le otorgaba más recursos a las universidades.  

El jefe del bloque, Cristian Ritondo, atiende el juego propuesto por Macri, pero tiene un vínculo personal con Caputo que está por fuera del marco de las negociaciones que tiene con su jefe político. En el espacio parlamentario que el ex ministro de Seguridad bonaerense consiguió liderar sostienen que les basta con ser parte de las reuniones semanales de la "mesa parlamentaria". "¿Para qué nos serviría conformar un interbloque? ¿Qué ganamos nosotros? ¿Qué nos pueden aportar ellos? Corremos el riesgo que nos desordenen lo poco que tenemos ordenado", señala un legislador macrista. 

Dentro del PRO aseveran que Macri quedó en un lugar tan incómodo que declama independencia partidaria -despegándose del discurso de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich- bajo el pretexto de custodiar la identidad del partido que fundó en 2005, pero en los hechos se fusiona con Milei para asegurale los votos que ayuden al Gobierno a salir victorioso.

La meta del ex presidente es 2025. Se ilusiona con cerrar una alianza electoral con La Libertad Avanza, al menos en algunos distritos, como la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Con o sin él como candidato. Sólo unos pocos advirtieron que Karina Milei dejó en claro en el acto de Parque Lezama que no hay lugar para los macristas. 

"Mi opinión personal es que con La Libertad Avanza y el PRO debiéramos ir a una coalición que muestre un proyecto político común. Somos organizaciones políticas que compartimos en algún punto un electorado común", dijo el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en diálogo con Infobae. 

Sin embargo, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que acompañó a la hermana del presidente a un evento partidario en el club Copara, en La Plata, el viernes último, desechó esa posibilidad: "Queremos armar un espacio sólido. No estamos pensando en alianzas electorales. Las alianzas meramente electorales ya sabemos cómo terminan".

Nadie en el PRO pierde de vista que a medida que los libertarios avanzan a nivel nacional en su armado partidario, el macrismo retrocede. "No tenemos lugar, al menos por ahora. Ellos se quedaron con nuestros votantes. Si les va bien, dejamos de existir", repite un dirigente macrista.

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, -que respaldó al oficialismo en la última votación en Diputados- anticipó que puede haber acuerdos electorales por distritos entre el PRO y La Libertad Avanza, pero descartó por completo la posibilidad de constituir una coalición parlamentaria.
 

 

 

 

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