El presidente Mauricio Macri ayer volvió a acercarse al discurso que pregonaba en 2009 cuando estaba al frente del Gobierno porteño y reclamaba la reprivatización de la línea aérea de bandera. "No es justo que el 95 por ciento de los que no usan los aviones tienen que pagar para que Aerolíneas Argentinas funcione", apuntó el mandatario en medio de la retención de tareas encabezada por los cinco gremios aeronáuticos, que reclaman que la empresa cumpla con el pago de la cláusula gatillo correspondiente a septiembre. Sin embargo, desde el Poder Ejecutivo nacional aseguraron que el objetivo no es que la compañía pase a manos privadas, sino "flexibilizar" los convenios colectivos.

No es la primera vez que Macri cuestiona el funcionamiento de Aerolíneas Argentinas y deja abierta la posibilidad de su traspaso a un grupo privado, a excepción de la campaña presidencial cuando prometió que seguiría siendo estatal. "Desde que Aerolíneas se estatizó, el Estado tiene que poner plata todos los meses para que funcione. Todas las líneas aéreas que funcionan acá y la mayoría del mundo no requieren que los ciudadanos de ese país, en este caso los argentinos, pongamos plata todos los meses", dijo por la mañana el presidente durante el acto de inauguración de un hotel en la localidad bonaerense de Pilar.

Según fuentes de la Casa Rosada, "no está en análisis privatizar, ni conseguir financiamiento de otro tipo, sino alcanzar el déficit cero". Con las recientes medidas de fuerza de los gremios de pilotos ( APLA y UALA), la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), los técnicos de APTA y la Unión del Personal Superior (UPSA), en la administración central aprovecharon para retomar los cuestionamientos a las condiciones de trabajo en Aerolíneas Argentinas con el eje puesto en las pérdidas económicas.

Sólo en 2008, el Gobierno nacional tuvo que destinar cerca de u$s200 millones a la línea de bandera, casi el mismo número que el de 2017 y muy lejos de los u$s100 millones que tenían previsto en subsidios para este año.

"Este último mes, el ministro Dujovne tuvo que girar más de 1.000 millones de pesos a Aerolíneas para pagar salarios. Eso equivale a más de dos metrobuses, que usa la mayoría de los argentinos", explicó Macri. Y agregó: "Le pido a los gremios de Aerolíneas que se sienten con las autoridades para que lo antes posible, meses, un año más, Aerolíneas pueda volar sin pedirle plata al gobierno nacional".

Algunos de los derechos laborales que desde el Ejecutivo nacional quieren modificar son las licencias por cumpleaños, la cantidad de días de descanso de la tripulación y el "asiento de descanso" reservado para el piloto o alguno de sus familiares durante el vuelo, entre otras cuestiones. También están en desacuerdo con los salarios de los trabajadores aeronáuticos debido a que los consideran "demasiado altos". "Para poder sostener la compañía hay que flexibilizar los convenios. Tenemos que apuntar a cero subsidios", resumió un funcionario nacional.