El mensaje grabado de 25 minutos del Presidente fue uno de los más extensos de los últimos tiempos. El momento ameritaba mucho más espacio que los 102 segundos de la semana pasada y un mayor compromiso ante un escenario de crisis económica a la que le buscan una salida.

Entre tonos optimistas y de preocupación, Mauricio Macri admitió que "el país está en emergencia" por lo que pidió mayor "esfuerzo" a los sectores exportadores; anunció medidas para los sectores sociales; y atribuyó a los "factores externos y a los cuadernos" el momento de crisis.

En cuanto a los cambios en el gabinete, informó la decisión "de reducir a la mitad" la cantidad de ministerios. El Presidente hizo los anuncios en general, sin grandes precisiones, las que quedaron en manos del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en cuanto a las medidas económicas. Sin embargo garantizó que "esta tiene que ser la última crisis", y al mismo tiempo reconoció que la pobreza "va aumentar". Macri dispuso dos aumentos extra en septiembre y en diciembre para la Asignación Universal por Hijo -$1200- y refuerzos para los programas alimentarios de comedores. También habrá mejoras con respecto al plan de Precios Cuidados, y se mantendrán los beneficios de medicamentos a los jubilados y los créditos del Anses.

El Presidente buscó dar un mensaje tranquilizador a los mercados luego de la escalada del dólar. Para el Gobierno hubo "una rápida reacción" a la crisis, de la cual culpó a la gestión anterior.

"Pasaron cosas que volvieron sembrar el miedo", resaltó el jefe de Estado, que atraviesa el peor momento de la gestión. Incluso Macri reconoció que "fueron los peores meses" de su vida desde que sufrió el secuestro en agosto de 1991.

En cuanto a lo discursivo, el Presidente eligió pasar de momentos con tonos eufóricos, levantando las manos y golpeando sobre la mesa del atril. Rodeado de un mástil con la bandera argentina y el busto de mármol de la República, Macri grabó el mensaje desde el Salón Blanco. A las 7.20 estaba en la Casa Rosada. La puesta en escena incluyó un cambio de vestuario habitual. El Presidente llevaba una corbata azul y camisa celeste. La decisión de emitir el mensaje se había gestado el domingo a la noche luego de una jornada de muchas reuniones en Olivos.

El paquete de medidas incluye el regreso de las retenciones, un achique en la estructura del gabinete y un refuerzo para los sectores vulnerables. "No podemos seguir gastando más de lo que ingrese. Tenemos que seguir haciendo un esfuerzo para equilibrar las cuentas del Estado", pidió el Presidente.

Sobre los cambios de ministros, los detalles fueron informados por comunicado oficial. No hubo conferencia de prensa para anunciar la reducción a 10 ministerios y se completó con una foto del nuevo gabinete.

En las palabras presidenciales hubo mención a los sectores de la oposición a quienes resaltó como parte de las negociaciones por el Presupuesto 2019. "Todos tenemos que ceder si queremos avanzar", reclamó Macri al pedir un esfuerzo a los gobernadores.

En varias ocasiones mencionó a los hechos de corrupción destapados con el escándalo de los cuadernos. Reconoció que hubo "un excesivo optimismo" pero que ahora "tenemos que ir más rápido", lo que confirma el fin de la política gradualista.

Macri consideró que "estas medidas nunca son suficientes" y dijo saber que hay personas "que no llegan a fin de mes". "¿Creen que me hace feliz contar esta realidad?, ¿no darle los recursos a la gente que necesita? Querría darle más aumento a los profesores universitarios, a los enfermeros, a los policías", afirmó el mandatario.