Tras la fallida sesión en Diputados, en el Poder Ejecutivo nacional evalúaron hasta última hora de ayer sacar la reforma previsional por DNU. Por el momento, esa opción quedó suspendida. Sin embargo no la descartan en caso de no conseguir los votos necesarios para su aprobación la semana próxima en el Congreso.

Casi en paralelo a que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, acusaba en conferencia de prensa de "violentos" a los diputados opositores por impedir la votación del proyecto de reforma laboral, el presidente Mauricio Macri se reunía cerca de las 17 en la Casa Rosada con los ministros Nicolás Dujovne, de Hacienda; y Rogelio Frigerio, de Interior; y los coordinadores de Gabinete, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, para evaluar los pasos a seguir.

Un rato después se sumó al encuentro Peña. El objetivo de la cúpula del Gobierno era tener en la mano una herramienta para presionar a la oposición, en especial a los diputados que responden a los gobernadores, algunos de los que todavía tienen dudas de brindar su apoyo a la iniciativa del oficialismo. En caso de no conseguir los votos, el mandatario sacará por DNU la reforma previsional que establece una modificación al sistema de movilidad jubilatoria. A eso le sumarían una compensación para marzo próximo, como adelantó en el recinto la legisladora de la Coalición Cívica Elisa Carrió.

Pasadas las 18, Macri partió hacia la Quinta de Olivos, mientras comenzaron a llegar de apuro los ministros de su Gabinete, a excepción de Francisco Cabrera (Producción); la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; el procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías; y varios legisladores del interbloque de la alianza Cambiemos, entre ellos los radicales Mario Negri y Luis Naidenoff; el presidente previsional del Senado, Federico Pinedo, y el titular de la Cámara baja, Emilio Monzó.

"Lo estamos evaluando", se ciñó a decir el ministro de Justicia, Germán Garavano, ante la pregunta de los periodistas acreditados en la Casa Rosada sobre si el presidente sacaría por DNU la reforma previsional. Para ese entonces, todos los ministros habían estampado su firma en el DNU. "Sólo falta que firme Macri", dijo a BAE Negocios una alta fuente de Balcarce 50.

En medio de la cumbre de ministros y legisladores Carrió lanzó una advertencia a través de su cuenta de la red social Twitter: Un DNU violaría gravemente la Constitución Nacional.

"Queda en carpeta por ahora", señaló otro funcionario del Gobierno nacional. También quedó en suspenso el mensaje que por la noche iba a grabar el mandatario para anunciar que la reforma previsional saldría por decreto, pese al rechazo que la norma genera en distintos sectores políticos, sociales y gremiales, inluida la CGT, y a la masiva movilización que hubo ayer frente al palacio del Congreso y que dejó decenas de heridos de balas de goma a manos de las fuerzas de seguridad.