El presidente Mauricio Macri ratificó su postura en contra de la legalización del aborto durante una reunión con diputadas nacionales de Cambiemos que también rechazan la iniciativa que debe ser tratada en el Senado, luego de obtener la media sanción en la Cámara baja.

Luego de recibir en la Quinta de Olivos a la legisladora del Pro Silvia Lospennato, una de las impulsoras del proyecto para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo, el mandatario volvió a dar una muestra de la "libertad de acción" que impuso al oficialismo en esta cuestión en particular.

Esta vez, en la Casa Rosada, el jefe de Estado se reunió con las diputadas nacionales del Pro Carmen Polledo, de la UCR María Gabriela Burgos y de la Coalición Cívica-ARI Marcela Campagnoli.

Según señaló la agencia NA, en ese marco Macri y las dirigentes oficialistas analizaron el debate en la Cámara baja, la ajustada votación y la perspectiva de cara al tratamiento que tendrá el proyecto en el Senado. Asimismo, el Presidente ratificó que está "a favor de la vida".

El líder del Pro había habilitado la discusión sobre el aborto en el Congreso tras varios años en los que se había visto frustrada. "Hace 35 años que se viene postergando un debate muy sensible que como sociedad nos debemos: el aborto. Como más de una vez dije, estoy a favor de la vida. Pero también estoy a favor de los debates maduros y responsables que como argentinos tenemos que darnos", había afirmado ante la Asamblea Legislativa el pasado 1° de marzo.

Obispos

Los obispos de la región de Cuyo advirtieron ayer que "con el pretexto de promover algunos supuestos derechos individuales se sacrifica el derecho a la vida", al publicar una carta abierta en la que expresaron su "preocupación y dolor" ante la posibilidad de que se legalice el aborto en el país.Firmaron la misiva el arzobispo de San Juan de Cuyo, Jorge Lozano; el administrador apostólico de Mendoza, Dante Braida; el obispo de San Rafael, Eduardo Taussig; el obispo de San Luis, Daniel Martínez Perea y el obispo auxiliar de Mendoza, Marcelo Mazzitelli.

"Mantenemos la esperanza de que es posible un camino diferente e inclusivo que proteja toda vida, especialmente la vida inocente en gestación, la de los más pobres y vulnerables, y de quienes tienen capacidades diferentes", resaltaron los obispos.