Cuarenta minutos de discurso por cadena nacional fue el tiempo de Mauricio Macri para autoelogiar a su gestión y enumerar los proyectos que impulsará con el inicio de las sesiones ordinarias del Congreso. Con la ratificación de que seguirán con el "gradualismo" económico e incluirán el debate de la despenalización del aborto, el Presidente reveló lo que será el "agenda de trabajo" en el tercer año de gestión.

Hubo algunas novedades que no se esperaban que se incluyera en la apertura del año legislativo, incluso otras que fueron excluidas a último momento. Cuando se creía que el Presidente iba a enfocarse en el plano internacional y la importancia del G-20, los asesores decidieron quitarlo de la presentación. No hubo mención a los jubilados ni a la reparación histórica, uno de los caballitos de batalla de este Gobierno. Tras la polémica aprobación de la reforma previsional que generó la caída en la imagen presidencial, tampoco figuró como prioridad para incluirse entre los logros.

Macri sostuvo que los salarios le ganaron a la inflación y pidió “no hacer política con la educación”

La elección de abrir la sesión con un homenaje a los 44 tripulantes desaparecidos del submarino Ara San Juan sirvió para lograr un aplauso encendido de todo el recinto, incluso de la oposición. En un discurso repartido por temas, respondió primero a los que piden "un shock de ajuste" y a los que critican el "camino del gradualismo". "Si nada hubiese cambiado estaríamos como otro país hermano que está en una desintegración social", atacó sin hacer mención a que se refería a Venezuela. "Lo peor ya pasó y ahora vienen los años en que vamos a crecer. Tenemos que evitar los diagnósticos apocalípticos", pidió al defender el plan económico sin dar detalles de cifras. "Los números no quedan en la gente", explicó a este diario uno de los redactores del discurso.

En materia económica mencionó que la inversión aumentó 11% y hubo récord de venta de cemento, asfalto, autos, motos, turismo y vuelos de pasajeros. Luego vino la frase que más murmullo generó entre los legisladores de la oposición: "Los salarios le ganaron a la inflación". Cuando aún están discutiendo las paritarias de los docentes y de otros sectores, el Presidente llamó a continuar las negociaciones salariales sector por sector "sin patoterismos ni extorsiones".

En un mensaje que fue leído en casi su totalidad, tuvo un capítulo dedicado a los maestros. Si bien no hubo mención específica a los gremios como había hecho el año anterior, pidió "no hacer política con la educación de nuestros hijos" y acordarnos "sólo en el momento de las paritarias".

Pese a que traerá problemas con los aliados, el líder de Cambiemos habitó públicamente el debate sobre la despenalización del aborto. Aunque aclaró que está "a favor de la vida", dio luz verde para discutir "el embarazo adolescente no intencional". "Estoy a favor de los debates maduros y responsables que como argentinos tenemos que darnos", resaltó el mandatario frente a legisladores propios y ajenos que llevaban pañuelos verdes de la campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

En la apertura de sesiones insistió en la defensa de las fuerzas de seguridad y respaldó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, luego de la polémica defensa al policía Luis Chocobar. "No creemos que haya que caer en la mano dura ni en el abolicionismo para resolverla", dijo. Para lucha contra el narcotráfico, exigió la aprobación de la extinción de dominio. Sobre la judicial, destacó que se impulsarán las reformas de los Códigos Penal y Procesal Penal.

Entre los proyectos que enumeró como prioridad pidió la Ley de Integridad Pública (con media sanción en Senado); y la Ley de financiamiento Productivo. Sobre los proyectos laborales, defendió el blanqueo de los trabajadores informales, la extensión de la licencia por paternidad, y reclamó igualdad en los sueldos entre mujeres y hombres.