El presidente Mauricio Macri realizó hoy su despedida del gobierno con un masivo acto en Plaza de Mayo, donde, tras asomarse por el balcón de la Casa Rosada, brindó un breve discurso en el que dio detalles sobre su rol como futuro opositor.

Desde un escenario colocado en la plaza, cerca de las vallas que rodean la casa de gobierno, Macri instó a "defender la democracia, la calidad institucional y nuestras libertades" y le habló al presidente electo, Alberto Fernández, al afirmar que "puede confiar en que después de mucho tiempo va a encontrar una oposición constructiva y no destructiva".

Alrededor de las 18:45, Macri se asomó por el balcón de la Casa Rosada junto a la primera dama Juliana Awada y, sorpresivamente, también junto al senador y ex candidato a vicepresidente Miguel Pichetto. Tras saludar a la multitud durante unos breves minutos, entonaron en himno nacional y descendieron para que el mandatario saliente brindase su discurso.

Al salir por la puerta principal del palacio ejecutivo, Macri, Pichetto y Awada recibieron el saludo de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que asistieron pese a no haber convocado al acto en sus redes sociales.

Ellos, al igual que otros funcionarios, no se pararon junto al Presidente sino que se entremezclaron con la multitud, tal como había sucedido en el acto de campaña de Juntos por el Cambio del 19 de octubre, cuando Macri habló frente a una concentración masiva de gente en el Obelisco. De la misma forma se pudo ver, entre otros, a la ministra de Seguridad y futura presidenta del PRO, Patricia Bullrich, al ministro de Seguridad bonaerense y futuro presidente del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo y al titular del Sistema Federal de Medios, Hernán Lombardi.

Al brindar su discurso, de unos 10 minutos en total, desde una tarima ubicada frente a la estatua de Manuel Belgrano, Macri afrimó que le da "tristeza ver que muchos de ustedes están angustiados acerca de lo que viene". "No tenemos que estar angustiados, es un paso más de aprendizaje y crecimiento hacia ese futuro que todos deseamos", agregó.

El Presidente centró buena parte de su discurso en el futuro rol que tendrá como opositor: "Le quiero decir al presidente electo que va a encontrar después de mucho tiempo una oposición firme y severa que va a defender la democracia, la calidad institucional y nuestras libertades", enfatizó en este sentido. Aunque remarcó además que "se verá, después de mucho tiempo, una oposición constructiva y no destructiva".

El primer mandatario admitió también que siente "tristeza sin duda por no seguir trabajando juntos en esas reformas que el país necesita" y que los años de su gestión "fueron más difíciles de lo que imaginé, con mucho palo en la rueda", pero destacó que "somos más los que vemos la realidad de otra manera, ligada a la verdad, al respeto, al trabajo; estamos cada vez más juntos para defender las cosas que hemos logrado y defendernos si alguno quiere abusar".

Al finalizar su discurso, el mandatario fue llevado en andas durante unos instantes por la multitud, hasta que fue devuelto nuevamente a la tarima desde la cual habló.

La convocatoria había sido realizada el 16 de noviembre por Macri en su cuenta de la red social Twitter, en la que difundió un video invitando a sus seguidores a participar del evento.

Según manifestaron sus organizadores, el acto de hoy tuvo una modalidad similar al de las marchas del "Sì, se puede", como la del 19 de octubre en el Obelisco, bajo la idea de que Macri se relacionara más cercanamente con sus adherentes, luego de la campaña para las PASO en la que se había priorizado el resguardo de su seguridad.

La despedida de Macri culmina este domingo con la transmisión de "Momentos", una suerte de entrevista íntima en la que hablará de su gestión y de otros temas, antes de entregar al mando del país a Alberto Fernández, el próximo martes.