A cinco días de terminar el mandato y a dos de protagonizar su despedida callejera, Mauricio Macri recurrió a una de las herramientas comunicacionales preferidas del kirchnerismo, que él mismo se encargó de denostar antes y después de llegar a la Casa Rosada. Ayer, por primera vez, el presidente brindó una cadena nacional para hacer un balance de sus cuatro años de gobierno. Casi sin autocrítica por los resultados económicos y en permanente contraste con la administración anterior, durante toda su exposición aseguró que deja "las bases" necesarias para crecer en el futuro, aún cuando a lo largo de su gestión subió el desempleo, la inflación y la pobreza.

A través de seis ejes, desde su despacho el mandatario explicó durante 39 minutos lo que consideró sus principales logros, subrayando que el país es "muy diferente" al de 2015. "Aunque los resultados de nuestras reformas no llegaron a tiempo estamos mejor parados para crecer", puntualizó Macri durante la cadena nacional, en la que se mostraron imágenes de obras y gráficos referidos a las diferentes áreas de gobierno.

"Cuando llegamos recibimos un país sin energía y con una infraestructura vieja que no permitía conectar a los argentinos entre sí ni con el resto del mundo". Y agregó: "Hoy volvimos a exportar gas después de 11 años y este año vamos a alcanzar el equilibrio en la balanza energética: exportar lo mismo que importamos. Esto es un ahorro muy importante para el país, que el próximo gobierno va a poder aprovechar. Dijo que entre 2011 y 2015 el país había gastado 40.000 millones de dólares para importar energía. También destacó las reformas en el Indec, el vínculo con la Justicia y lo hecho en materia de seguridad.

Mientras tanto, evitó referirse a las principales problemáticas en materia económica. Macri se limitó a decir que no se iba "satisfecho con cuánto creció la economía" ni con los resultados de la lucha contra la inflación y la pobreza. "Cuando tuvimos la sequía y el fin del financiamiento, entramos en una crisis de la que no pudimos recuperarnos", señaló para explicar los números económicos.

"A mediados de este año parecía que estábamos dando la curva. La inflación había bajado cuatro meses seguidos y en julio la mayorista había sido sólo del 0,1 por ciento. La economía empezaba a despertarse. Creció casi 2 por ciento en julio y ya llevaba tres meses seguidos de crecimiento interanual", apuntó el presidente. Y concluyó: "Después vinieron los resultados de las PASO, que generaron otro salto en el dólar por el miedo de millones de argentinos que salieron a vender sus pesos. Ese miedo al futuro y la falta de un esquema macroeconómico lo suficientemente sólido nos hicieron retroceder varios casilleros".