Gobernadores del Partido Justicialista ( PJ) expresaron hoy su malestar con la Casa Rosada por no haber sido consultados sobre las medidas anunciadas por el presidente Mauricio Macri y reclamaron ser convocados a una "mesa de trabajo" para encontrar una salida a la "emergencia" económica.

Reunidos en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) de la Capital Federal y pocas horas antes de que fueran citados finalmente para la semana próxima para cerrar con Macri las negociaciones por el Presupuesto 2019, los mandatarios buscaron unificar una postura, aunque afloraron algunos matices respecto al grado de confrontación al Gobierno.

En general, el espíritu fue el de "acompañar la gobernabilidad", pero marcando que en adelante la toma de decisiones tiene que incorporar al peronismo como un actor de consulta permanente.

La tropa de gobernadores estuvo integrada por Juan Manzur (Tucumán), Gildo Insfrán (Formosa), Carlos Verna (la Pampa), Lucía Corpacci (Catamarca), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Mariano Arcioni (Chubut), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y el vicegobernador chaqueño Daniel Capitanich. 

El tándem integrado por el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y el jefe del bloque Justicialista de senadores, Miguel Pichetto, también fue parte de la cumbre e hizo causa común con los caudillos provinciales.

También se sumaron a las deliberaciones el senador formoseño José Mayans (Justicialista), y los diputados Diego Bossio, Sergio Ziliotto (Justicialista) y Graciela Camaño (Frente Renovador), mientras que por el movimiento obrero acudieron Rodolfo Daer ( Alimentación), Antonio Caló ( UOM), Carlos Acuña (SOESGyPE), Gerardo Martínez ( UOCRA), Omar Maturano ( La Fraternidad) y Andrés Rodríguez ( UPCN). 

La voz cantante fue Manzur, quien se quejó por haberse "enterado por la televisión" de los anuncios sobre el nuevo organigrama del Gabinete y las medidas económicas para amortiguar los efectos de la corrida cambiaria y el déficit fiscal.

"Nosotros nos enteramos por ustedes, por los medios, por la televisión y se toman medida que impactan en las economías regionales... Nos hubiera gustado participar, que (Macri) nos llame. Si el país está en emergencia hay que convocar a todos los actores para que presenten propuestas y puedan ayudar", sostuvo el tucumano.

Luego transmitió la preocupación general de las provincias por la supresión del fondo sojero: "Vamos a acompañar la gobernabilidad, eso no se discute, es unánime. Pero sí nos preocupa la emergencia. Hace 6 meses firmamos un pacto fiscal en el que estaba la distribución del fondo de la soja que va a las provincias y a los más de 5 mil municipios y ahora lo sacaron y nosotros no sabemos nada".

En tanto, Pichetto destacó que "en la reunión hubo consenso en que el Gobierno convoque a los gobernadores para hablar de la situación económica y tener una adecuada comprensión del proceso que se está viviendo". 

"Falta una reunión de naturaleza política con el Gobierno", insistió, poco antes de que se confirmara la convocatoria a los mandatarios para la semana próxima en la Casa Rosada.

Rodríguez Saá, más combativo

En la misma línea, Massa le reclamó a Macri que convoque a los gobernadores a una "mesa de trabajo" para analizar la situación económica del país: "Lo primero sería que el Gobierno convoque a los gobernadores para ver cómo cuidamos las economías regionales y logramos una justicia tributaria", resaltó el tigrense.

El matiz lo marcó Rodríguez Saá, quien llevó una línea discursiva más combativa al destacar que la reunión de gobernadores se había gestado al calor del "fracaso del Gobierno nacional" para encauzar la economía.

"El Gobierno fracasó. El Presidente abrió una agenda. Por un lado lo de los cuadernos, que en realidad son fotocopias. Y por el otro lado la ley de interrupción voluntaria del embarazo, que es un problema de salud pública. El Presidente abre la agenda, divide al país y no resuelve el problema. Presidente Macri, usted ha fracasado", sentenció.

Sobre la economía, el puntano no vaciló en catalogar la actual situación como de "hiperinflación" y mostró los dientes al hablar del Presupuesto.

"Se endeudaron por 150 mil millones de dólares y no han hecho ni una alcantarilla, ni siquiera han paliado el déficit fiscal que lo provocan ellos mismos. Entonces, ¨por qué tienen que ajustar a las provincias? ¨Qué nos quieren quitar? Están tratando de que los gobernadores nos convirtamos en cómplices de este saqueo", disparó.

Pese a los rezongos de Rodríguez Saá y sus reservas respecto de un presupuesto 2019 que anticipa "de ajuste", lo cierto es que, según supo NA, el domingo pasado el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, le adelantó a Pichetto en una reunión privada los trazos gruesos de la "ley de leyes", y el rionegrino le transmitió la buena predisposición del peronismo para tratar el proyecto.

La "asamblea" del peronismo pasó a cuarto intermedio y continuará el martes que viene, con un panorama más claro respecto de la letra del Presupuesto, pudo saber NA.

Más allá del posicionamiento respecto del Gobierno, en estos cónclaves el PJ se juega otro partido puertas para adentro, que tiene que ver con los actores que cobran protagonismo, y del otro lado, los que quedan eclipsados.

Los últimos dos encuentros en el CFI dejaron en evidencia que Massa volvió al redil y que es tenido en cuenta como un interlocutor legítimo del grupo de gobernadores en la provincia de Buenos Aires.

En cambio, la ausencia de legisladores nacionales del Frente para la Victoria confirma que la tensión con el kirchnerismo sigue vigente, más allá de los puentes que se esmera en construir el presidente del PJ, José Luis Gioja.

Sobre este punto, Rodríguez Saá reclamó sobre el final de la reunión que en próximos encuentros estén presentes autoridades de todos los bloques parlamentarios que abrevan en el peronismo: su queja era por la ausencia de Gioja y del santafesino Agustín Rossi, supo NA.