La ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat, María Eugenia Bielsa, afirmó que "no hay ninguna explicación para que negociemos las viviendas en dólares", por lo que propuso pesificar todo aquello vinculado a la construcción privada, como ya se hace en la obra pública.

"La obra pública la hemos manejado siempre en pesos, y está pesificada. Queremos convocarlos a que pensemos que toda nuestra tarea vinculada a la construcción se negocie en pesos", afirmó la ministra, quien aclaró que "probablemente no sea una decisión inmediata" y se deba "consensuar"

En este sentido, explicó: "Tenemos una moneda que nos permite negociar, porque justamente la mano de obra es local y el 100% de los materiales son nacionales. No hay ninguna explicación para que negociemos las viviendas y pensemos la valoración del metro cuadrado en dólares".

Así lo dijo al entregar 588 viviendas del programa Procrear, en un acto junto al presidente Alberto Fernández desde San Antonio de Areco, destinadas a las provincias de Buenos Aires, La Rioja, Santiago del Estero, Misiones y Mendoza.

Con respecto a la situación económica que atraviesa el país, la funcionaria destacó que "la sociedad argentina siempre ha salido de las crisis trabajando, y lo vamos a hacer también en esta oportunidad". "Concebimos el derecho a la vivienda como una forma de derecho al trabajo, por eso la importancia de ver este esquema regional: cada región tiene su forma de construir, de habitar, sus lógicas", expresó.

El enfoque local, desde su punto de vista, permite "reciclar la economía del lugar, pensar que esto rápidamente vuelve al lugar. No creemos en el derrame, creemos en una distribución justa de los recursos", remarcó. Además, subrayó que se utiliza "casi un 99%" de materiales locales para la construcción en el marco del Procrear. "Lo único que explica la vinculación con el dólar es el acero inoxidable", aunque sólo se usa en las "bachas", indicó.

Sobre la cantidad de materiales para la construcción disponibles para la venta, enfatizó: "No queremos que el volumen se traslade a precios", y prometió que el Gobierno trabajará para que "haya volumen y justicia, pero no especulación" en los precios.

El presidente Fernández recordó que cuando el Frente de Todos asumió la gestión nacional se encontró "con 11 mil viviendas virtualmente a punto de ser terminadas, inexplicablemente no concluidas nunca", ya que la administración del exmandatario Mauricio Macri "dejó de construirlas cuando llegó al gobierno, en 2015, por razones que uno no logra entender".

"Muchas obras quedaron paradas, y hay 11 mil viviendas que los argentinos están esperando que terminemos rápidamente para empezar a entregar. Esas obras, en muchos casos, se desarrollaron a través del Procrear, pero también hay otras que el Estado nacional tomó por su cuenta en provincias donde a la gente se le hace más difícil poder acceder y pagar un crédito, como La Rioja y Santiago del Estero, donde estamos inaugurando obras que el Estado nacional, con recursos propios, hizo para los riojanos y santiagueños", explicó.

Con esta mirada, cuestionó que hubo "obras que se empezaron y quedaron abandonadas durante cuatro años", tiempo en el cual "tomamos deuda una y otra vez, los pícaros compraron dólares, se los llevaron fuera del país". "Otra vez tenemos que llegar a poner orden a todo eso", lanzó, aunque aclaró que "no quiere echar culpas" ni "generar diferencias".

"No estamos sembrando grietas, lo único que queremos es cerrarla, pero que aprendamos, porque detrás de cada casa inconclusa hay una lógica que subyace en quien gobierna. Yo no estoy en paz pensando que hay 11 mil casas sin terminar porque pienso en los miles de argentinos que están sin una casa donde vivir. Quiero que eso se termine cuanto antes y nos pongamos a construir más casas, porque hacen falta", manifestó.

En medio del conflicto por la toma de tierras en Guernica, en el partido bonaerense de Presidente Perón, que tiene previsto un desalojo para los ocupantes para el 1 de octubre, insistió en que es necesario construir "este tipo de casas", como las del Procrear,  ya que no es sólo "darle un techo a la gente, es darle un lugar digno donde vivir". "Estos son lugares vivibles, no son soluciones de emergencia, son lugares dignos, lindos", describió el Presidente.

"A mí que el Estado vaya en auxilio de los que producen y trabajan no me avergüenza, lo que me avergüenza es que el Estado le de vía libre a los pícaros para especular, romper el trabajo, destruir el crecimiento y para especular y crecer ellos solos", criticó.