Sin ahorrar críticas y aclarando que respalda las medidas dispuestas por el Gobierno para el aislamiento social obligatorio por el Coronavirus,  Omar Maturano, titular de La Fraternidad, el sindicato ferroviario que tutela a los conductores de locomotoras; exaltó que “no hay que joder con los trabajadores esenciales, no sólo con los ferroviarios".

"No jodan con los colectiveros, los médicos, los enfermeros, los maestros. Déjenlos trabajar tranquilos”, lanzó.

En sintonía con lo que expresó el titular adjunto de Camioneros Pablo Moyano “sobre atropellos varios a trabajadores en medio de esta pandemia”, el ferroviario consideró que en varias provincias y municipios los conductores de trenes, en especial los del servicio de cargas, “tienen que padecer la falta de criterio a la hora de cumplir los protocolos. Hay gobernadores e intendentes que se comportan como patrones de estancia. Y hablan de federalismo y solidaridad cuando necesitan la plata de la Nación”.

Consultado por la situación que denuncian los empleados de las plataformas de delivery en cuanto a falta de protección al mismo tiempo que su labor en cuarentena se incrementó exponencialmente, Maturano sentenció “son esclavos no los tratan como trabajadores”.

Enumerando la falta de protección laboral, seguro y remuneración justa el titular de La Fraternidad que también integra la conducción de la poderosa CATT, que nuclea a los empleados del rubro transportes señaló: “Estamos trabajando con los compañeros motoqueros para que tengan su convenio de labor como les corresponde por derecho propio”.

En cuanto a las inequidades que dejó al descubierto la ayuda oficial mediante el programa ATP, para que la Nación colabore en el pago de salarios a privados, el ferroviario fue puntual respecto a que, más allá que con las modificiaciones ese salvataje oficial no alcanzará salarios mayores de $ 250.000, los empresarios deberían reitengrarle al Estado la ayuda que reciben y recibirán. “Si cualquier persona compra un auto con financiación, se lo van a prendar. Si tiene la suerte de acceder a la compra de una vivienda, se la van a hipotecar. No pedimos nada extraño, sólo que reintegren la ayuda que reciben. Sobre todo porque hay empresas que no están perdiendo ni siquiera en esta emergencia. A lo sumo, ganan un poco menos”.

En cuanto al contexto social agravado por “la pandemia después de la pandemia” Maturano consideró en diálogo con el programa Solo Periodismo (Crónica HD) que una vez más queda al descubierto la pobreza y su incremento que viene de décadas en nuestro país, incluso con picos extremos como desnudo 2001.

“Es más que una deuda de la democracia que regresó en 1983, después de Perón (Juan Domingo) ningún gobierno tuvo soluciones reales para este drama. Y cuando nos dicen que en la administración pública hubo exceso de trabajadores, tenemos que reconocer que pueden tener razón. Como también decir que fueron los políticos de turno que metieron esa gente en el Estado”, analizó y agregó: “Hoy hay un Estado presente, como corresponde, pero tampoco nos olvidamos que esa estructura la destruyeron los empresarios que se alinearon con los militares durante la última dictadura y antes también”.

Sobre el rubro específico del transporte Ferroviario enumeró que la crisis golpea y deja al descubierto también allí maniobras empresarias como en la empresa de cargas Ferrosur. Allí junto al titular de la Unión Ferroviaria Sergio Sasia pulsearon con esa compañía para no permitir el recorte salarial en virtud de considerar que bajo la pandemia creció el transporte por este medio y lograron que los salarios de abril no tengan descuento alguno como pretendía la firma de capitales brasileños, vinculada a Loma Negra.

Para los sueldos de mayo “el round” todavía no terminó. “Fíjese con el Belgrano Cargas estamos transportando un 23% más de lo que se hacía durante la gestión de los Ceos del gobierno anterior y estamos hablando de gente que trabaja en la emergencia, a los que no se los aplaude e incluso muchas veces se los maltrata”.