No era la previa de un boliche, pero algunos la graficaron como si lo hubiera sido. El lugar elegido fue la oficina del ministro del Interior, Wado de Pedro, en la planta baja. Esta vez no era martes, día en el que suelen juntarse los cinco integrantes de la mesa chica encabezada por Alberto Fernández. El acto en el Museo del Bicentenario, preparado con gobernadores para celebrar los resultados del canje de deuda, sirvió para aplaudir el primer gran logro de la gestión y para juntar a la mesa política del Frente de Todos.

El Presidente recibió por segunda vez a Cristina Kirchner en la explanada de ingreso a la Casa Rosada. Volvieron a reencontrarse en el mismo lugar que el 10 de diciembre del año pasado pero esta vez con barbijos. Ambos caminaron por el salón de los Bustos hasta la oficina de Wado, cercana al Patio de las Palmeras.  

La reunión de la mesa chica, el grupo de los cinco, que suele juntarse semanalmente los días martes para cenar o almorzar en la Quinta de Olivos, tuvo una nueva reedición. Hoy no habrá cumbre, anticiparon a este medio. "Ya se reunieron ayer", recordaron fuentes oficiales. Esa mesa la integran Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro del Interior, Wado de Pedro; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa y el jefe del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner. La novedad del encuentro de ayer fue la presencia de la vicepresidenta y del gobernador, Axel Kicillof. 

Los siete estaban con barbijos. Estuvieron reunidos antes y después del acto. Cristina nunca pasó por el despacho presidencial. Massa fue uno de los que estuvo antes de bajar al Museo y apenas se quedó cinco minutos después de la culminación de la presentación. Alberto pidió gaseosa de pomelo y también se retiró rápido. 

La ex presidenta no suele participar de las conversaciones donde se analizan la puesta en marcha de las medidas post cuarentena. En este espacio que busca lograr consensos "plantearon la salida de la pandemia a partir del panorama que abre la negociación exitosa", contaron fuentes del encuentro.

Para el Gobierno pasa todo por la "famosa post pandemia". No sólo se pondrá el eje en los anuncios escalonados de las 60 medidas económicas prometidas que comenzarán a dilucidarse mañana cuando el Presidente participe de un acto de la Unión Industrial Argentina en Ezeiza.

Otro de los proyectos que interesa al Ejecutivo es el plan de desarrollo federal con los gobernadores, que impulsan los ministros De Pedro, de Producción, Matías Kulfas y de Economía, Martín Guzmán. El programa reúne "todas las prioridades de las provincias para el desarrollo", destacaron desde un ministerio. Los funcionarios tuvieron un diagnóstico personalizado con cada uno de los mandatarios y se avanzará en un plan.

Hoy el jefe de Estado compartía al mediodía junto a Cafiero un acto por la firma de un convenio con el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich. La agenda de varios funcionarios apresuró la reunión de los martes al lunes aprovechando la convocatoria a la Rosada. Además se sumó el complicado panorama en la Cámara de Diputados, con el oficialismo y la oposición enfrentados por la falta de acuerdo por los protocolos para sesionar, y hoy tienen convocado a un debate en forma remota.