La recesión de la economía mundial torna impracticable la predicción precisa de escenarios futuros en el marco de esta devastadora pandemia del Covid-19. Aún así, lo cierto, es que sus efectos provocarán una brusca caída de la economía mundial, un considerable incremento del desempleo y una necesaria reestructuración de las reglas de juego vigentes en el mundo actual.

Es necesario advertir que la concentración económica, la especulación financiera y la evasión fiscal constituyen tres ejes esenciales de un modelo de acumulación de capital a nivel mundial que fomenta la existencia de guaridas fiscales, destruye el ambiente y promueve y profundiza las desigualdades lacerantes en todo el planeta.

Los 189 países del mundo asociados al FMI y al BIRF, pueden clasificarse de acuerdo a su estabilidad macroeconómica y a la rigidez o flexibilidad de sus mercados laborales. El nuevo escenario mundial, ha llevado a que aquellos países con estabilidad macroeconómica y mercados laborales flexibles ajustaran rápidamente incrementando sus tasas de desempleo, mientras que en aquellos que afrontan una macroeconomía más inestable y mercados laborales más rígidos, se visualiza una fuerte expansión de la informalidad laboral.

A todos los argentinos, nos tiene que preocupar muy especialmente que existan 7,9 millones de personas que percibirán el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) como consecuencia de esta crisis, dando a las claras que, a pesar del esfuerzo del Estado al determinar medidas para satisfacer las demandas sociales, las mismas se tornan insuficientes en virtud de las asimetrías existentes en la estructura de ingresos de cada familia.

La pregunta que deberá responderse y conducirse desde la política, es si este escenario de pandemia servirá para modificar las reglas de juego, o simplemente se considerará un respiro para hacer más de lo mismo.

Por eso, es necesario generar desde el Justicialismo este debate central en la realidad nacional e internacional, con el objeto de propiciar un nuevo tiempo para afrontar novedosos escenarios que nos identifiquen en la titánica tarea de construir un mundo más justo y equitativo.

 

Un pacto argentino

El Pacto Argentino debe inexorablemente fijar metas de producción, empleo y exportaciones, como así también la implementación de una estrategia que resuelva las restricciones en materia energética, externa y logística para la construcción de una regla de equilibrio fiscal, de estabilidad monetaria y de competitividad cambiaria,

Este pacto debe necesariamente contener una serie de anexos específicos como ser:

    1. Plan energético con diversificación de la matriz y precios competitivos para lograr autoabastecimiento.
    2. Plan de infraestructura y logística para mejorar la competitividad sistémica de nuestra economía.
    3. Plan de producción, empleo y exportaciones para superar la restricción externa producto de una economía bimonetaria con insuficiencia de divisas.
    4. Programa fiscal y financiero para lograr construir una regla de equilibrio en las cuentas públicas sobre la base de la equidad distributiva.
    5. Programa monetario destinado a lograr estabilidad con baja inflación de largo plazo.
    6. Programa cambiario que permita lograr una inserción internacional competitiva sobre la base de una regulación del mercado de capitales compatible con el sistema económico mundial.
    7. Plan de desarrollo de economías regionales para dinamizar la matriz productiva con el objeto de promover el arraigo a nuestras comunidades y la igualdad de oportunidades.
    8. Plan de generación de empleos de calidad en base a las nuevas tecnologías y a la capacitación creciente de nuestros recursos humanos.
    9. Plan de desarrollo industrial con la potenciación del valor agregado de las cadenas productivas de valor integrando los procesos.
    10. Plan de calidad institucional con reformas en la organización del estado destinado a mejorar la transparencia y la participación ciudadana

 

Estos diez puntos, ameritan el abordaje de un acuerdo estructural con compromisos sólidos de los actores políticos, económicos y sociales que involucren el fortalecimiento de las convenciones colectivas de trabajo para arbitrar cambios en las relaciones sobre la base del consenso entre las partes, pero al mismo tiempo promuevan una modificación cualitativa del sistema de protección social con regulaciones más adecuadas de sectores dinámicos vinculados a la economía popular y del cuidado.

 

* Gobernador de la provincia de Chaco